Las movilizaciones se producen mientras el ejecutivo sigue adelante con los cambios legales. Un comité parlamentario continúa avanzando en un proyecto de ley que debilitaría la Corte Suprema. Además, está previsto que el parlamento celebre una votación preliminar acerca de una propuesta independiente para proteger al primer ministro, Benjamin Netanyahu, de una posible destitución debido a las quejas de que no puede ocupar el cargo mientras está siendo juzgado por corrupción.
Los manifestantes bloquearon la autovía principal entre Tel Aviv y Jerusalén Este a primera hora del miércoles, paralizando el tráfico durante la hora punta matinal durante alrededor de una hora. En las concurridas estaciones de tren de Tel Aviv, los inconformes impidieron las salidas bloqueando las puertas de los vagones, según medios israelíes.
Varias personas fueron arrestadas por alterar el orden público, indicó la policía.
En respuesta a las movilizaciones, el ministro de Seguridad Nacional, el ultranacionalista Itamar Ben-Gvir, pidió a la policía que impida los cortes de carreteras y calificó a los inconformes como “anarquistas”.
El ministro de Justicia, Yariv Levin, el principal arquitecto de la reforma, dijo el martes que la coalición espera promulgar algunos de los proyectos de reforma en el próximo mes, antes del receso del parlamento por el feriado de Pascua el 2 de abril.
El enfrentamiento coincide con una nueva ronda de violencia letal entre israelíes y palestinos y se produce en un momento en que el gobierno de Netanyahu, en más a la derecha en la historia del país, empieza a mostrar divisiones apenas dos meses después de asumir el poder.
Ninguna de las partes parece ceder. El ejecutivo ha rechazado los pedidos para congelar la reforma y dar una oportunidad al diálogo, mientras los organizadores de las movilizaciones prometieron intensificar su lucha hasta que se deseche la medida.
Según el gobierno, los cambios buscan corregir un desequilibrio que ha dado a los tribunales demasiado poder y les permite inmiscuirse en el proceso legislativo. La revisión racionalizará la gobernanza, añadió afirmando que las elecciones del año pasado, que llevaron a Netanyahu de vuelta al poder con una escasa mayoría, le da el mandato para llevar a cabo los cambios.
Los críticos sostienen que la reforma cambiará el sistema de garantías y equilibrios, otorgando al primer ministro y a su gobierno un poder ilimitado y empujando el país hacia el autoritarismo.
FUENTE: Associated Press