Amparo Carvajal, líder de la Asamblea por los Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), visitó a Áñez en la cárcel de mujeres de Obrajes, en La Paz, y se mostró preocupada por el desenlace que pueda tener esta huelga, pues, según dijo, la ex mandataria está deprimida y no quiere luchar.
Al momento de su detención, Áñez denunció que estaba siendo víctima de una venganza política del gobernante partido Movimiento al Socialismo (MAS), tras su regreso al poder después de las elecciones presidenciales de octubre del 2020.
Carvajal pidió infructuosamente a las autoridades penales que trasladen a la ex mandataria interina a un hospital, pues además de depresión, presenta un cuadro de hipertensión.
Por otra parte, Carolina Ribera, la hija de Áñez, mantiene una vigilia fuera de la cárcel, en demanda de que se le permita visitar a su madre.
Ese año, tras las fraudulentas elecciones con las que Evo Morales intentó perpetuarse en el poder, fue presionado por el ejército y renunció, refugiándose en el exterior.
Luego del triunfo de Arce en los comicios de octubre pasado, Morales regresó al país desde Argentina y desde entonces, es quien mueve los hilos de la política boliviana.
FUENTE: Redacción de americateve.com