“La guerra en Ucrania está consumiendo una enorme cantidad de municiones y agotando las reservas de los aliados”, reconoció Stoltenberg. “La tasa actual de gasto en municiones de Ucrania es muchas veces mayor que nuestra tasa actual de producción. Esto pone a nuestras industrias de defensa bajo presión”.
Según algunas estimaciones, Ucrania está disparando diario hasta 7.000 proyectiles de artillería, casi un tercio de la cantidad diaria que utiliza Rusia.
Stoltenberg dijo que el tiempo de espera para el suministro de “municiones de gran calibre ha aumentado de 12 a 28 meses” y que “los pedidos realizados hoy se entregarán dentro de dos años y medio”.
El ex primer ministro noruego dijo que el presidente Vladimir Putin ya comenzó la tan esperada ofensiva militar de primavera, “por lo que debemos continuar brindando a Ucrania lo que necesita para ganar y lograr una paz justa y sostenible”.