La monarca habló con pacientes y personal del Hospital Real de Londres durante una visita virtual para inaugurar oficialmente la Unidad Reina Isabel, un pabellón de cuidados intensivos con 155 camas que se construyó en apenas cinco semanas durante el punto más álgido de la pandemia. Isabel dio positivo a COVID-19 en febrero y presentó “síntomas moderados”, según indicó el Palacio de Buckingham.
“Lo deja a uno muy cansado y agotado, ¿cierto?", le dijo al paciente Asef Hussain, quien se recupera de COVID-19, y a su esposa Shamina. “Esta terrible pandemia”.
La unidad ha atendido a unos 800 pacientes de coronavirus en el noreste de Londres, con personal reclutado de distintas partes de la región, incluidos médicos y enfermeros jubilados e incluso algunos soldados.
Sin que amigos o familiares pudieran visitarlos en el hospital por las fuertes medidas implementadas para controlar el virus, el personal de enfermería hizo todo lo que pudo para reconfortar a enfermos graves, comentó la enfermera principal Mireia López Rey Ferrer a la reina.
“Recuerdo haberme levantado una mañana y tener muchos problemas para respirar”, comentó. “Recuerdo despertar a mis esposa y decirle que sentía que no había oxígeno en el cuarto. Recuerdo sacar la cabeza por la ventana, sólo para tratar de respirar, de obtener ese oxígeno adicional”.
Estuvo conectado a un respirador durante siete semanas y apenas hace poco dejó de usar una silla de ruedas.
El personal de enfermería ayudó a levantarle el ánimo haciendo videollamadas con una tableta. Shamina Hussain comentó a la reina que 500 amigos y familiares de todas partes del mundo participaron en una sesión para rezar por su esposo.
“Así que tienes una gran familia, o una gran influencia en la gente", bromeó la reina.
La pareja sonrió.
FUENTE: Associated Press