La visita a China de la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, se saldó con reuniones de alto nivel para mejorar la comunicación entre ambos países, especialmente en el apartado económico, si bien ambos lados reconocieron que siguen existiendo diferencias importantes en sus relaciones.
En sus cuatro días en la capital china, Yellen se entrevistó con los principales responsables de la política económica del país asiático, incluyendo al primer ministro, Li Qiang; al nuevo jefe del Partido Comunista Chino (PCCh) en el Banco Popular, Pan Gongsheng; al ministro de Finanzas, Liu Kun, o al viceprimer ministro He Lifeng.
En todas las interacciones, calificadas por ambos como "francas y productivas", los dos lados enfatizaron en la necesidad de "evitar malentendidos" y tratar de encauzar su maltrecha relación, con lo que se emplazaron a seguir manteniendo "diálogo e intercambios", si bien tanto Yellen como los funcionarios chinos reconocieron que existen amplios desacuerdos.
La parte china expresó sin rodeos sus preocupaciones "por las sanciones estadounidenses y sus medidas restrictivas contra China", mientras que Yellen criticó las "prácticas injustas" de Pekín, citando, entre otros, "las barreras existentes para acceder a sus mercados", y aclaró que Washington seguirá tomando "medidas específicas por motivos de seguridad nacional".