Kevin Marino Cabrera, quien el 9 de abril fue ratificado por el Senado estadounidense para que sea el principal diplomático de ese país en Panamá, fue recibido en el aeropuerto internacional por el director de Protocolo de la Cancillería, el embajador Francisco Torres.
Su llegada, a poco de que Trump cumpla esta semana los primeros 100 días de su segundo mandato, parece reafirmar esta vez el interés que el mandatario republicano tiene en Panamá. En su presidencia anterior (2017-2021), la sede diplomática estadounidense en el país centroamericano estuvo sin embajador tras la renuncia de John Feeley en enero de 2018, quien había llegado durante el gobierno del demócrata Barack Obama.
“Estoy contento de llegar a Panamá para desempeñar mis funciones”, declaró Cabrera a su llegada, según un comunicado de la embajada estadounidense. “La relación entre Estados Unidos y Panamá es de suma importancia, está basada en valores e intereses compartidos y abarca un amplio abanico de temas”.
En los próximos días el diplomático tiene previsto presentar sus cartas credenciales al mandatario José Raúl Mulino.
Mulino negó casi de inmediato que existiera un acuerdo en ese sentido, tras aclarar que un tratado de neutralidad y una ley del canal marítimo comercial regulan los tránsitos y los costos de todas las naves.
En Panamá también hay malestar por un memorando de entendimiento firmado con Washington durante la visita del secretario de Defensa, Pete Hegseth, este mes, el cual permite una mayor presencia militar de ese país y el uso temporal de varios sitios aledaños al Canal de Panamá, en lo que el gobierno de Trump considera un paso en la recuperación de la vía frente a la influencia china. Panamá rechaza que ello implique que vaya a haber bases militares estadounidenses en el país centroamericano otra vez.
FUENTE: Associated Press