Después del ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura del entonces presidente Nicolás Maduro el 3 de enero, el gobierno de Sheinbaum se convirtió en un proveedor clave de combustible a la isla, a la que llegaba petróleo a través de la estatal Petróleos Mexicanos.
Pero los envíos, que ya se habían reducido, se suspendieron por completo ese mismo mes cuando el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con imponer aranceles a cualquier nación que mandara combustible a Cuba, lo que agravó la crisis energética que venía sufriendo la isla. Asimismo Estados Unidos intensificó la presión política contra el gobierno cubano e hizo públicas acusaciones judiciales contra el expresidente Raúl Castro.
Ahora, Sheinbaum quiere aprovechar las nuevas leyes de apertura económica aprobadas por La Habana para retomar el abastecimiento aprovechando empresarios mexicanos que están en la isla.
“El mecanismo sería a través de empresas particulares que tienen el permiso para llevar el combustible a Cuba”, indicó sin más detalles. “Esperamos que se pueda reanudar pronto de manera comercial”, agregó sin precisar cuándo podría hacerse realidad. En paralelo, añadió, México seguiría mandando ayuda humanitaria.