En entrevista con The Associated Press, Murillo dijo que estaba previsto que el martes llegara a sus oficinas la petición formal de extradición por parte de Washington, pero subrayó que no tenía ninguna intención de concederla.
"Yo puedo aceptar la extradición, pero en el momento que yo diga. El Chapo se tiene que quedar aquí a cumplir su condena y después lo extradito. Unos 300-400 años después, falta mucho", aseguró.
Murillo Karam aclaró después que se refería al periodo de tiempo que tendrían que esperar hasta que Guzmán cumpliera sus condenas "dados todos los crímenes por los que se le está procesando".
El procurador dijo que Guzmán Loera ya les aportó "toda la capacidad de investigación" que necesitaban y que extraditarlo a Estados Unidos ahorraría muchos costes al país, pero defendió su permanencia en México por una cuestión de soberanía hasta que concluyan todos los procesos en su contra.
Al menos siete cortes federales en Estados Unidos tienen procesos pendientes contra Guzmán. En Chicago se le etiquetó como "enemigo público número 1" antes de su detención, y entre las acusaciones en su contra están algunas en San Diego y Texas por dirigir operaciones de contrabando de cocaína.
Guzmán fue capturado en una operación comandada por infantes de Marina de México, apoyados por autoridades estadounidenses. El arresto se hizo en un condominio del balneario turístico de Mazatlán, en el estado norteño de Sinaloa.
El capo está recluido en una prisión de máxima seguridad en el Estado de México, vecino a la capital, donde varios jueces le han iniciado procesos penales por delincuencia organizada y narcotráfico.
Tras su captura, cientos de personas realizaron marchas en su apoyo y contra su posible extradición en su estado natal de Sinaloa, algo que ha indignado a las autoridades y a sectores como la Iglesia católica.
FUENTE: Associated Press

