Obligada a actuar tras la masacre de nueve afroestadounidenses dentro de una iglesia, la gobernadora Nikki Haley elogió a los legisladores por reconocer que ese símbolo largamente celebrado es demasiado doloroso y divisivo como para seguirlo promoviendo.
"La bandera confederada va a salir del terreno del Capitolio de Carolina del Sur", afirmó Haley. "La haremos descender con dignidad y nos aseguraremos que sea almacenada en el lugar que le corresponde".
Los líderes estatales izaron una bandera de la Confederación en el domo del Capitolio por primera vez en 1961 con el fin de conmemorar el 100mo aniversario de la Guerra Civil. Se mantuvo ahí para representar la oposición oficial al movimiento por los derechos civiles.
Décadas después, protestas masivas contra ese estandarte derivaron en el año 2000 en un acuerdo con legisladores que insistían en que simbolizaba la herencia cultural sureña y los derechos del estado. Los legisladores accedieron a moverla a un asta de 9 metros (30 pies) de altura ubicada junto a un monumento a los confederados frente al Capitolio.
Los homicidios tuvieron móviles raciales, dijo la policía. Al posar con la bandera confederada antes de la balacera, el sospechoso Dylann Storm Roof, que aún no presenta una declaratoria formal a nueve cargos de homicidio, mostró que la bandera también ha simbolizado la supremacía blanca y la opresión racial.
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Jeffrey Collins está en Twitter como: https://twitter.com/JSCollinsAP
FUENTE: Associated Press

