Entre los funcionarios cesados están el director de la policía turística de Túnez y el jefe de policía del barrio donde se ubica el museo del Bardo, dijo el portavoz del gobierno, Mufdi Mseddi a The Associated Press.
La decisión se tomó tras la visita del primer ministro al barrio del ataque, donde detectó algunos problemas de seguridad, añadió el portavoz. El presidente del país, Beji Caid Essebsi, criticó también los fallos de seguridad que rodearon el ataque de la semana pasada.
El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad por el ataque al museo, un importante centro histórico con mosaicos romanos y cultura tunecina.
Varias formaciones bien armadas de la vecina y caótica Libia han jurado lealtad a Estado Islámico. Túnez combate también a extremistas afiliados a al-Qaida asentados en las montañas del oeste del país.
FUENTE: Associated Press

