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Venezuela

El crucero de las bananas: El Falke...

americateve | Orlando Viera
Por Orlando Viera

Gallegos decía que es imposible escribir la historia de Venezuela sin imaginarla. To be or not to be, that is the questión. Dicho por un Hamlet criollo: “Se es o no se es, esa es la vaina”. Y siguiendo esta proclama, Federico Vegas nos obsequia una excelente novela titulada Falke [Halcón en alemán], nombre de la embarcación que Román Delgado Chalbaud arrendó para invadir a Venezuela por Cumaná… Federico Vegas-asistido por cuartillas de su tío Rafael Vegas [joven patriota Venezolano reclutado (1928) por la Junta de Liberación Nacional/JLN], escribe una novela-entre ficción y trepidante realidad-que al leer es imposible sentenciar: ¡Esto es Venezuela!

Traición e insubordinación

El padre de Federico Vegas le explicó quién era su tío Rafael. Recuerda de niño cuando el tío visitó su casa. Quedó impactado por su rostro encendido, rojizo, y su delgadez. El Chipo y el mal de Chagas-tras la huida de Monagas-dejaron sus huellas en Rafael Vegas, fundador del Liceo Santiago de León de Caracas, ex alumno y admirador de Don Rómulo Gallegos. Rafael Vegas exhibía una cicatriz en la mirada proporcional a una épica no revelada. “Los secretos valen mucho más cuando no hay razón para guardarlos… profetizó el padre de Federico, “y algún día echarás una vaina contando la historia de esos jóvenes audaces e idealistas, retratados con tu tío en la cubierta del Felke: Juan Colmenares, Armando Zuloaga y Juan McGill”. Razón no le faltó. Leer su novela es revelar l’état de la question…

El Felke-ficción o realidad-es apología y reproche a la vez de nuestro modo de ser. Un espeso mar de heroicidad y caos, miedos y épicas, pasión e improvisación; un viaje a la inocencia, a la muerte o a la gloria, aleatoriamente. Jamás planificado, nunca ordenado, para nada solícito. Porque se es o no se es [venezolano], navegando en permanente insubordinación, indocilidad y rebeldía. El Felke no fue la excepción…

Federico Vegas, apela al imaginario criollo, un diálogo entre el joven Rafael Vegas y Doroteo Flores, sobrevivientes. Flores era un archí enemigo de Gómez que le había herido en un muslo en la batalla de Capacho, y según cuenta, “no hubiese pelado una mandarina a esa distancia… El Bagre-dice Flores- “fue un ladrón de rebaños que había derrotado a Fernández en La Puerta, a Loreto Lima y sus lanzas federalistas en El Tinaco, a los mochistas en las serranías de Bejuma, al conde Rangel Garbiras en la frontera colombiana, a Riera y Peñalosa en Urucuru”. Doroteo tenía entre ceja y ceja una segunda oportunidad…

“¿Quién jodió el plan del Falke?”, cuestiona Doroteo a Vegas. “Un traficante llamado Spira, que trató de venderle armas a Delgado y como no se dio el negocio decidió ganarse una plata vendiendo la información […] Antes el 9/8/29, Gómez le envió un telegrama a Emilio Fernández anunciando la llegada de su compadre [Chalbaud] a Cumaná. Una muerte anunciada...

Venezuela nació loca y sorda…

Veguitas-sigue Doroteo- “Venezuela no es un país para ser escrito[…]Sólo la dominará quien la entienda, y la entenderá quien crea y ame esa locura, quien esté dispuesto a hacer el trabajo sucio que a nadie le gusta. ¡Ay, Veguitas! Sepa usted que el mismo Gómez fue quien preparó lo del Falke...quien nos armó esa Arca de Noé…sabía que allí se iba a meter toda la fauna que le embochincha el país. Juntó a tigres y venados, lapas y morrocoyes, y los puso a adobarse en el Falke para bajarlos en una sola calle y desangrarse frente a un puente. Fue un banquete”. Y así lo resume Pocaterra en sus Memorias de un venezolano de la decadencia. To be or not to be…

Historia de tragedias tanto determinantes como absurdas. El autor alemán Albert Daudistel, publicó una novela crítica referida al Falke que tituló El Crucero de las Bananas. Alegórico. Porque así navegamos. Embriagados más de tentaciones románticas que de voluntad política, donde la locura y la sordidez mueren en la playa, en un puente…

Culmina el libro con una regia reflexión: “El deber es superior a todo; ningún cálculo, ningún temor, ninguna habilidad, ningún deseo puede prevalecer en su contra”, por lo que llegará el día que “echemos una buena vaina” y al decir de Gallegos, maestro de Rafael Vegas, el bien-que es pasión-vencerá al mal con un rostro encendido de victoria, que es ser, que es deber…

FUENTE: @ovierablanco Embajador de Venezuela en Canadá

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Por Orlando Viera

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