El Maine, con 324 pies de eslora (largo de punta a punta) se empezó a construir en el astillero de Brooklyn en el año 1888, en ese momento iba a ser el acorazado más moderno en su clase, pero debido a la lentitud en su construcción por problemas económicos, cuando se terminó ocho años después ya estaba obsoleto. Su hermano el USS Texas se terminó mucho antes. Estos fueron los dos primeros navíos de guerra con cascos de acero de la nación norteamericana. Para esa época USA estaba muy atrasada en su marina de guerra; con países como Brazil, Francia y Alemania mucho más adelantados en ese respecto.
La Cuba del Recuerdo / El parque El Maine en La Habana
El 15 de Enero de 1898, el USS Maine entró en la bahía de La Habana, se dijo que era una visita de cortesía pero en el fondo estaba allí para proteger intereses norteamericanos debido a la fuerte lucha entre el gobierno español y los independentistas cubanos desde 1895; 21 días después, el USS Maine salta en llamas debido a una fortísima explosión, una nube espesa de pólvora encendida y muchas partes del buque cayeron sobre el litoral habanero, incluyendo algunos de sus cañones. El acorazado se hundió, proa primero al lado de la boya donde se encontraba anclado en el medio de la bahía de La Habana, hubo un saldo terrífico de muertes de su tripulación, de 354 miembros, 264 murieron más 25 heridos. Muy triste suceso.
Ha habido mucha especulación referente a la causa de esas explosiones; de acuerdo con testigos fueron dos, la primera como un disparo y la segunda con una denotación fortísima. Al principio se dijo que había sido una mina que se usaba para proteger La Habana de ataques extranjeros; con el paso del tiempo se llegó a la conclusión por estudios hechos por la marina de guerra norteamericana, que la causa de las explosiones fue la mala disposición de los polvorines del buque en relación a las calderas que producían el vapor para su navegación.