Lo peor de la comparecencia del designado presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez no es que haya sido grabada o que su edecán de prensa haya aparecido con mala hora y de negro; como si se hubiera muerto Ramiro Valdés, sino que volvió a confirmar el fiasco de Raúl Castro al escogerlo como ganador la rifa del guanajo.
Desde 2019, Cuba está administrada por un ingeniero eléctrico y doctor en Ciencias Técnicas que la ha oscurecido hasta la ceguera y ha sido un eficaz generador de pobreza y desigualdad, que no puede vivir sin Estados Unidos, pero incapaz de prever que Nicolás Maduro tenía los días contados, que Delcy Rodríguez ha madurado desde el 3 de enero, y que rusos, chinos e iraníes no están, ni se les espera.
La comparecencia de Díaz-Canel fue fallida por cuatro motivos fundamentales:
1.- No tiene nada que decir, salvo un montón de periódicos viejos, porque está al margen de la negociación con Estados Unidos, y cuando la aterrada casta verde oliva y enguayaberada ha retenido la liberación de los más de 800 presos políticos como última bala para la negociación de Alejandro Castro Espín con altos cargos de la CIA. El argumentario de ocasión establece que los reos de conciencia son “vándalos”, en otro proyección fallida porque creen los cuatreros que todos los cubanos son de su condición.
El Departamento de Estado, que le tiene cogida la baja a la dictadura más vieja de Occidente, anoche soltó otro salve de seis millones de dólares en ayuda humanitaria, y el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, tuvo otro ataque de repentismo Naborí: Mandan frijoles, pero no petróleo. Algunos en la guarida anticubana creen que aún pueden torear al compañero Donald Trump, como hicieron con los camaradas Barack Obama y Joe Biden.
3.- Díaz-Canel eligió la peor semana del tardocastrismo para dictar una tediosa muela sobre la incapacidad militante y cuando los ánimos están caldeados por el precipitado comunicado del MINREX y la ceremonia de la confusión que no cesa.
4.- La puesta en escena no pudo ser peor. Lemas martianos del siglo XIX y un coro de cotorras a migaja de la casta verde oliva y enguayaberada, sentadas frente a una pintura fálica de Fidel Castro, que recrea una añeja foto de Alberto Korda.
Periódicos viejos
La matraca de la resistencia, guerra no convencional y ocurrencias sucesivas para avanzar a la velocidad de un cangrejo en palangana de aceite, son más vieja que la tos y solo consiguen aumentar el desprecio que la masa siente por sus verdugos.
El concepto de potenciar el municipio como eslabón primario del estado, es tan antiguo como la tan llevada y traída Constitución de 1940, que lo definió como una entidad autónoma, dotada de personalidad jurídica propia y capacidad para gestionar sus intereses locales y como la base de la organización política y territorial, con autonomía presupuestaria, capacidad para contratar, y la elección directa de sus autoridades.
La Carta Magna promulgada hace 86 años, estableció:
Autonomía Municipal: El municipio tenía plena libertad para resolver asuntos de la sociedad local y gestionar sus propios recursos.
Plena libertad es pecado en una tiranía liberticida.
Prohibiciones: Estaba prohibido gravar con impuestos y tasas el comercio, tránsito y comunicaciones entre municipios, para los que estableció libre tránsito de mercancías.
Entonces, no había Puntos de Control de la PNR ni 100 y Aldabó.
Gobierno Local: Los ayuntamientos eran órganos de gobierno, con autonomía para ordenar sus servicios públicos y recaudar sus propios tributos.
No dependían de la provincia ni del torpe Buró Político para manejar sus finanzas.
Participación Ciudadana: Se consagraron mecanismos como la iniciativa popular para proponer acuerdos al ayuntamiento y la revocación de mandato de las autoridades. Los cubanos podían promover iniciativas y hasta la revocación de los gobernantes.
Ahora son el partido comunista y la seguridad del estado quienes suben y bajan a los muñequitos de San Nicolás del Peladero.
Avancemos hasta el año 2000. Los polémicos Lineamientos, que rebelaron a la masa, en julio de 2011, para pánico de sus esclavizadores, establecen, entre otras apuestas fallidas:
15.- Avanzar en la gestión estratégica del desarrollo local a partir de la implementación de la Política de desarrollo territorial del país, de modo que se fortalezcan los municipios como instancia fundamental, con la autonomía necesaria, sean sustentables, consoliden gradualmente una sólida base económico-productiva y se reduzcan las principales desproporciones entre ellos, aprovechando sus potencialidades y el uso óptimo de los financiamientos, incluyendo la contribución territorial.
Como Benny Moré, los municipios cantarían soy feliz, no concibo tanta dicha...
16.- Diseñar mecanismos financieros a nivel territorial para estimular, mediante la gestión de los gobiernos locales, el incremento de las exportaciones, la sustitución de importaciones, la inversión extranjera y la cooperación internacional, constituyendo a la vez vías de financiamiento para el desarrollo económico y social, con el propósito de lograr la satisfacción de las necesidades.
Nueva variante del viejo tumbe, que daría margen a los jodedores del Cuyaguateje para hacerse una cuentecita a salvo de la Oficola, mediante la apropiación indebida, la simulación y el relajo, pero con la convicción de que una auditoría de control y ayuda, solo puede enfrentarse con la contratación de un buen abogado penalista, que trabaje tranquilo porque lo suyo, doctor, está seguro...
17.- Ordenar los Proyectos de Desarrollo Local (PDL) en función del aprovechamiento de los recursos endógenos y su correspondencia con las Estrategias de Desarrollo Municipal (EDM).
Parece que sobran PDLs y escasean productos endógenos.
18.- Perfeccionar el modelo de gestión de la Industria Local, a partir de flexibilizar su operación en las actividades de producción de alimentos, materiales de la construcción y de productos varios, incluidos los implementos deportivos, a partir del aprovechamiento de recursos endógenos. Prestar atención a los talleres especiales donde laboran personas con discapacidad.
Con moringa, marabú, ladrillos de fango y bates de majagua, ganaremos la sede del 26 de julio.
19.- Fortalecer el desarrollo sostenible de las zonas rurales y regiones montañosas con la participación de los Organismos de la Administración Central del Estado y los gobiernos territoriales.
Si la montaña no baja a Mahoma, los profetas suben a las lomas para comerse uno, dos, tres, muchos puercos asados y, de paso, rapear con las vaqueras del Cauto, erizadas desde que Díaz-Canel las tocó con limón, cosa buena.
Como la dictadura cuenta con la ventaja de que muchos cubanos, incluidos cuadros y militantes, no leen -porque están hartos de la baba sin quimbombó- cada año renueva sus Lineamientos, es decir, miente en cada línea de la propaganda oficial.
¿Cómo se explica que algo tan bueno nunca haya sido puesto en práctica, pese a que el compañero Marino Murillo Jorge, dispuso de dos quinquenios para elaborar un documento rector que duró menos que una bicicleta sin candado en la Plaza de la Revolución?
¿Qué responsabilidad tiene el vacilador y lenguaraz primer ministro, otro error de Raúl Castro, en el incumplimiento de todo ese catálogo de buenas intenciones?
La falocracia militante
Entre otras fruslerías, el castrismo siempre ha sido un poder blanco, excluyente, homófobo y falocrático, que es la real continuidad y no el continuismo creativo que pregonan Díaz-Canel y su pelotón suicida, incluidos pajaritas y pajaritos intrépidos que lo acosaron con preguntas incómodas y agudas en su papití televisado, al que solo acudieron dos medios extranjeros RT y Xinxua, representados por combatientes de la lucha ideológica.
Para el esperpento, la presidencia designada de Cuba eligió un fondo con frases de Martí, filósofo y luchador independentista, en el siglo XIX, pero que no dicen nada a la mayoría de los cubanos empobrecidos y pisoteados, que están del Apóstol hasta la coronilla.
Pero lo mejor apareció con una pintura de autor no identificado, que recrea una foto de Alberto Korda, con Fidel Castro portando un fusil belga marca FAL, calibre 7.62, que fue un regalo personal del almirante venezolano Wolfang Larrázabal. que había asumido la presidencia provisional de Venezuela, tras la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958.
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Comparando la pintura usada por Díaz-Canel para amenizar sus penúltimas mentiras, con la foto original de Korda, notarán que la pintora o pintor; nunca se sabe, alargó el cañón casi hasta el infinito, en una perfomance del pinguismo fantasioso y traumático, en el que militan cubanos y cubanas de todas las orillas, donde tener el tubo corto es una maldición.
El castrismo siempre ha usado la sexualidad para enaltecer y condenar, según la conveniencia, a unos y a otros, pero no fue innovador en eso, porque es vicio viejo, que viene del tiempo de la Colonia, cuando nuestros ancestros negros se escondían detrás de las lomas de cañas secas, para echar un palo. Solo que 67 años de epopeyas cuchi-cuchi, dan hasta para una constelación de prepucios telúricos.
Cerrada la portañuela, el fusil FAL llegó a Cuba, a bordo de un avión venezolano Curtiss C-46, como parte de un cargamento bélico de ocho toneladas, que aterrizó en el verano de 1958, en el aeropuerto de Cienfuegos y, desde allí, trasladado a la Sierra Maestra.
¡A la cara!, como dicen ahora jóvenes educados en la creencia de que Estados Unidos apoyaba a Fulgencio Batista y combatía a los rebeldes, que usaron aquella carga de FAL y Garand, para atacar el cuartel de Maffo, en Contramaestre, el 10 de diciembre de ese año, durando el combate 20 días, con el saldo de la rendición de la dictadura batistiana y la huida de sus personeros al exilio.
El resto ya lo vieron ustedes, un hombre inseguro, con bamboleo corporal, muela pueril, anclado en el pasado que no volverá, y con esa mirada perdida, que lo ha incomunicado con la mayoría de los cubanos, desde que se mudó del socialismo próspero y sostenible a la Limonada strike y la resistencia creativa.
Pero en la vida no debemos ser rencoroso, Don Miguel. Si usted llegara a sentirse como Clara y Mario en aquella canción de Juan Arrondo, que dice: Cuando sientas la angustia final y no tengas con quien llorar… puede usted contar con el enjambre anexionista al que ataca una y otra vez, en acto fallido recurrente, porque usted no es nadie, solo un empleado de lujo de la famiglia reinante, experta en fundir soldaditos de plomo.