La Habana es ya un gemir de violines a San Pancracio y Shangó, con calles desiertas de carros y guaguas, la industria y los servicios cerrados o disminuidos a la mínima expresión, mientras cubanos de todas las orillas bucean en las redes en busca de un milagro que tarda, mientras la CIA y la Seguridad del Estado negocian la voladura controlada de la dictadura más vieja de Occidente.
Las imágenes que acompañan a esta crónica no dejan espacio a la duda; salvo a filósofos de barbería, que ven llegar sonámbulos barcos piratas cargados de petróleo, pero no ven a universitarios recibiendo clases por WhatssApp, siempre que tengan móviles; aunque ya les orientará la compañera Chapman que se junten en casas y portales de bodegas cerradas, quienes tengan celulares y los que no, para que compartan conocimientos vía Etecsa, que también ha mandado a sus empleados a casa.
Cuba SINO
El compañero que viaja en Lada por la desértica calle Reina fue tirado por la planta de la PNR, que está usando palomas mensajeras patrióticas, para ejecutar por Vía 500 ,ante la carencia de gasolina para coches patrullas y de piernas con ácido láctico para bicicletas blindadas, que son el medio de locomoción más revolucionario porque no tienen marcha atrás.
Fuentes europeas aseguran que el Lada rojo está siendo financiado por elementos contrarrevolucionarios afincados en Groenlandia, pero no ha sido posible confirmar este extremo porque el líder del grupo estuvo esquiando todo el fin de semana y su teléfono daba apagado o fuera del área de cobertura.
Cuba 2026
Pero desde diciembre, cuando Pemex cogió la seña de Trump y puso a Claudia Sheinbaum a cantinflear en sus mañaneras, no llegan barcos con petróleo. Palabrita del niño Miguelito.
Mientras la CIA y Alejandro Castro Espín prosiguen sus labores en el comité bilateral de cooperación necesaria, para evitar que Cuba sea Siria (pasión de los duros) o Irak (error del desmantelamiento estadounidense), la capital de casi todos los cubanos se aferra a Los Zafiros, esos mulatos pobres con arpegios endiablados, que cantaron así: Habana, a ti llega mi canto/Como gemir de violines/Que solo tocan para ti...