Puerto Rico 06 noviembre 2018

Héctor Ferrer: una vida de lucha

El presidente del PPD muere a los 48 años, víctima del cáncer

El presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer Ríos, un político que dio arduas batallas fuera y dentro de su colectividad, murió ayer a causa del cáncer.

Con su partida, deja tres hijos y un inevitable vacío en el partido que dirigió por años y que anda en busca de un norte. Tenía 48 años.

Ferrer Ríos murió en horas de la tarde en el Hospital Auxilio Mutuo y, según se informó, estaba acompañado de su familia. El líder popular, quien se mantendría en la presidencia hasta que el senador Aníbal José Torres fuera confirmado como nuevo presidente en la asamblea de diciembre, había recibido por segunda vez un diagnóstico de cáncer.

En 2015 fue diagnosticado con cáncer del esófago y en 2016 ya estaba nuevamente en las controversias políticas que son el pan nuestro de cada día y metido de lleno en los asuntos isleños.

Nacido en 1970, comenzó su carrera política en 2001 como representante por el distrito 29 bajo la insignia de la Pava. Uno de los momentos políticos más álgidos que enfrentó fue como portavoz de la minoría popular durante el gobierno compartido de Aníbal Acevedo Vilá y la Legislatura en poder del Partido Nuevo Progresista (PNP). Allí, enfrentó al presidente cameral José Aponte en innumerables ocasiones por la aprobación del presupuesto y del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU).

Repitió como portavoz de la minoría bajo el gobierno de Luis Fortuño. Ese cuatrienio, una de sus alianzas más significativas con la mayoría azul fue para detener en la Cámara la Resolución 99. Esta medida fue impulsada desde el Senado por el hoy convicto exsenador penepé Jorge de Castro Font. Pretendía una consulta para elevar a rango constitucional el matrimonio entre hombre y mujer. Las alianzas de Ferrer Ríos con los representantes de mayoría permitieron detener que esta resolución llegara ante los electores puertorriqueños.

Ferrer Ríos tuvo muchas batallas, pero no las ganó todas. Su desempeño político estuvo marcado por asumir las posiciones más difíciles y – en muchas ocasiones – prevalecer. Su último enfrentamiento dentro de la colectividad fue luego de que se publicara que trabajó con una de las firmas que cabildeó para que Puerto Rico pagara la deuda, una firma considerada como “enemiga” del País.

Esta revelación provocó que en una reunión de la Junta de Gobierno del PPD la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, planteara que Ferrer Ríos debía salir de la presidencia de la Pava. Pero la alcaldesa se quedó sola en su propuesta.

Ya encaminaba la reorganización del partido y le había encomendado al senador Torres los esfuerzos de consultar la base para descifrar su futuro. Luego de semanas de controversias y especulaciones – mientras Ferrer Ríos convalecía – Torres fue el único que radicó para presidente. La decisión fue que Ferrer Ríos seguiría como presidente del PPD hasta la asamblea de diciembre.

Su paso por la presidencia del PPD siempre fue arduo. Asumió las riendas de la Pava entre 2009 y 2011 tras la derrota de Acevedo Vilá y logró reorganizar el partido cuando nadie quería el trabajo.

En las elecciones de 2012, atravesó uno de los momentos más duros en el ojo público. Su aspiración a la alcaldía de San Juan se desvaneció cuando salió a la luz pública un incidente de violencia doméstica contra su entonces compañera sentimental. Ferrer Ríos llegó esposado al Tribunal de San Juan, proclamando su inocencia. Pero retiró su candidatura y se dedicó a ejercer como abogado. Nunca se radicaron cargos en su contra.

En las pasadas elecciones apostó por la candidatura a comisionado residente y le ganó en primarias a Ángel Rosa. Perdió por poco más de 1% ante la candidata del PNP, Jenniffer González.

Desde su primer diagnóstico de cáncer, Ferrer Ríos hablaba de la enfermedad y sus padecimientos sin mucho drama y con poca parsimonia. Uno de los rosarios que llevaba en su muñeca, relató, se lo puso su madre mientras él estaba en el hospital y desde entonces no se lo había quitado. El otro lo cargaba con planes de dárselo a una persona que había recibido el diagnóstico de cáncer.

Le sobreviven sus hijos Héctor Enrique, Marielisa y Eduardo José.

Cinco días de duelo

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares decretó cinco días de duelo por la muerte del exrepresentante popular.

“Puerto Rico y el PPD, a quien Héctor dedicó su vida, pierden hoy un gran ser humano que defendió su pensamiento político y lo que él entendía que era lo mejor para nuestro pueblo en todo momento”, dijo el gobernador en declaraciones escritas. “Hoy recibo la triste noticia de la partida física no de un opositor, sino la de un amigo porque, a pesar de nuestras visiones distintas, Héctor siempre estuvo dispuesto al diálogo, a tender puentes, a la búsqueda del consenso por el bien de la Isla”.

Líderes populares como la alcaldesa de San Juan y Acevedo Vilá reaccionaron en sus redes sociales.

“Encontrarnos en el respeto que se comparte entre aquellos que pueden diferir, pero quererse a la misma vez. Descansa en paz, Héctor…te lo mereces”, publicó Cruz.

Acevedo Vilá publicó: “Se fue un luchador, un gran guerrero. Que descanse en paz Héctor Ferrer”.

El exgobernador Fortuño también expresó sus condolencias al decir que “a pesar de cualquier diferencia política, siempre fue muy correcto y honesto en su trato con nosotros. Elevamos una oración por su eterno descanso”.

El expresidente del Senado y exsecretario de Estado, Kenneth McClintock, destacó la relación particular con Ferrer, quien le encargó darle seguimiento a su hijo mientras era estudiante de Derecho.

“Además de la larga amistad que tenía con él, tuve a su hijo como mi estudiante en varias clases y, como amigo, me honró que cuando estuvo enfermo me pidió que velara por su hijo y he tratado de hacerlo”, dijo McClintock. “Ambos podrán contar con que siempre velaré por su hijo, que ha resultado ser un estudiante tan aprovechado como lo fue su padre”.

La comisionada residente González dijo en declaraciones escritas que fueron amigos “en las buenas y en las malas”.

“Hoy Puerto Rico pierde un guerrero que se entregó en alma, vida y corazón por mejorar nuestra isla. El cáncer se lleva muy temprano a Héctor. Descansa en paz, amigo”, indicó.

Fuente: elvocero.com

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