Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
13 de octubre de 2022

La Fundación Nacional de Ciencias determina no reconstruir el radiotelescopio del Observatorio de Arecibo

La organización convocó a entidades a someter propuestas para hacerse cargo de un nuevo "centro educativo" que reemplazará las instalaciones originales, tal y como se conocen

13 de octubre de 2022 - 12:26

A poco menos de 10 semanas de que se cumplan dos años del colapso del radiotelescopio del Observatorio de Arecibo, la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, en inglés) –dueña del observatorio– determinó no reconstruir la histórica estructura, ícono de la investigación científica.

El doctor Carlos Padín, quien dirige el componente de educación en las instalaciones, precisó a El Nuevo Día que la NSF justifica su determinación con que cambiará el enfoque de las labores en el observatorio para que sea uno de carácter educativo. De esta manera, la investigación y los trabajos científicos pasarán a un segundo plano.

Le están quitando el enfoque principal en cienciapara darle el enfoque principal de educación. Se seguirá haciendo ciencia, pero no con el enfoque de investigación que brindaba el radiotelescopio. El énfasis del observatorio era la investigación y el componente educativo era secundario. Ahora va a ser el componente educativo principal y el investigativo secundario”, explicó Padín, quien también es vicepresidente auxiliar de Investigación y Cumplimiento de la Universidad Ana G. Méndez.

Este medio solicitó declaraciones de la NSF en relación con su decisión y la organización se limitó a decir en una escueta respuesta que “tiene la intención de mantener el sitio abierto con fines educativos y más”.

Dijo que la organización lanzará un “call for proposal” (Llamado a propuesta) para que entidades expongan cómo manejarían la nueva visión de la NSF y que para el próximo año se tenga el o los sujetos que entrarían en funciones a partir de octubre.

“Eso (el llamado a propuesta) es obligatorio cada cinco años. Este tipo de facilidades requiere -por ley- que se invite a gente a administrar el observatorio”, acotó Padín.

La Universidad Ana G. Méndez ha sido escogida durante dos ciclos consecutivos, por lo que llevan más diez años participando de los trabajos de educación en el Centro de Ciencias y Visitantes del Observatorio de Arecibo.

En principio, el “cambio de enfoque” que dio a conocer esta mañana la NSF no es nuevo, pues es precisamente el tipo de logística que se tuvo que implementar en el Centro de Ciencias y Visitantes tras su reapertura luego del colapso del radiotelescopio, el pasado 1 de diciembre de 2020.

Las labores educativas en dicho centro y los esfuerzos por continuar haciendo ciencia sin el instrumento principal, pretendían evitar que se cerraran por completo las puertas de las instalaciones y que, de esa manera, los trabajos del Observatorio continuaran siendo relevantes.

En una corta explicación publicada en su portal junto al llamado a propuesta, la NSF indicó que el Observatorio de Arecibo, como se conocía originalmente, pasará a llamarse como el Centro para la Educación e Investigación STEM de Arecibo (ACSER, en inglés). Las siglas STEM son definidas por la organización como “educación e investigación de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas”.

“La Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) emitió una solicitud el 13 de octubre invitando propuestas para la creación de un nuevo centro educativo multidisciplinario de clase mundial en el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico, el cual tendría como objetivo servir como un centro para la educación y divulgación de las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas)”, dijo la organización en declaraciones escritas enviadas a este medio.

“El centro tendría como objetivo ampliar las oportunidades de educación ya existentes en el Observatorio de Arecibo, y al mismo tiempo implementaría nuevos programas e iniciativas de STEM. El nuevo centro abriría sus puertas en el 2023″, agregó.

La NSF confirmó a este periódico que la convocatoria para recibir propuestas para el manejo del centro educativo no incluye la restauración del radiotelescopio, pese a que reconoció que el instrumento servía de fuente económica, cultural y científica para Puerto Rico, al tiempo en que era respaldado por la comunidad científica durante sus casi 60 años de historia.

“Cabe aclarar que la solicitud de propuestas no incluye la reconstrucción del telescopio de 305 metros ni el apoyo operativo para la infraestructura científica actual, como el radiotelescopio de 12 metros o la instalación Lidar. Los equipos y/o investigadores que deseen utilizar la infraestructura científica existente o proponer nuevos proyectos pueden presentar propuestas que sean complementarias a las funciones del nuevo centro educativo”, señaló la NSF.

Cuestionado sobre si tienen intenciones de volver a someter su propuesta de colaboración, el doctor respondió que evaluarán la propuesta de la NSF para determinar si es cónsono con la misión de la institución en materia de ciencias y educación.

“Un centro educativo requiere investigación. Por lo tanto, va a ser complicado continuar con el trabajo que estamos haciendo si no hay investigación de primer orden en ese centro universitario. Nosotros entendemos que vamos a tener que fortalecer, si nos quedamos, el componente educativo, pero buscando fondos para promover una investigación de primera en el centro”, manifestó.

Asimismo, confirmó que la determinación de la NSF se tomó sin previa consulta a las universidades que colaboran en el observatorio.

“El dueño de la facilidad es la National Science Foundation y ellos no discutieron la decisión con nosotros. [...] Por lo menos diálogos directos con nosotros previo a la decisión, no”, apuntó.

Estimados de la comunidad astronómica local e internacional apuntaban a que la reconstrucción del radiotelescopio de Arecibo costaría, al menos, $400 millones y demoraría entre cinco y 10 años.

Desde el colapso del instrumento, la NSF insistía en que no tenía los fondos suficientes para reconstruirlo, pero que aún así se mantenía evaluando la posibilidad de implementar un plan que permitiese reconstruir el radar con tecnología más actualizada y robusta.

El radiotelescopio de Areicibo -uno de los más grandes en el mundo- tenía un plato reflector de 1,000 pies de ancho y un domo gregoriano o plataforma de instrumentos, de 900 toneladas, que colgaban a 450 pies de alto.

La determinación de la NSF de no reconstruir el radiotelescopio pareciera ponerle punto final a todos sus esfuerzos de cerrar el observatorio, desde hace más de una década.

Por ejemplo, la NSF mostró, desde el 2006, su primera intención de cerrar el radiotelescopio. Para el 2016 intentó, de nuevo, pero no tuvo éxito gracias a presiones públicas. La razón detrás del cierre forzoso que buscaba la fundación respondía al costoso presupuesto del radiotelescopio que anualmente rondaba los $12 millones.

El Observatorio de Arecibo sirvió, por los pasados 57 años, como recurso y referencia mundial para la investigación sobre radioastronomía, planetas, sistemas solares y geoespacial.

Incluso, Padín confirmó que, de haber estado en funciones, el radiotelescopio hubiera sido pieza fundamental en el desarrollo de la misión de Prueba de redireccionamiento de un asteroide binario (DART) que ejecutó la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, en inglés).

“Va a hacer una pérdida para la economía de Puerto Rico no tener un centro de investigación tan importante como era el Observatorio de Arecibo y altamente reconocido a nivel mundial”, puntualizó.

FUENTE: elnuevodia.com

13 de octubre de 2022 - 12:26

Deja tu comentario

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter