Puerto Rico 16 noviembre 2017

Proponen ideas para acelerar la reparación del sistema eléctrico

La Utier y los alcaldes presentaron mecanismos para agilizar la reconstrucción de la red, mientras en San Sebastián se crean brigadas municipales

El apagón que arropó ayer al área metropolitana –por segunda vez en menos de una semana y a minutos de que el gobernador dijera haber alcanzado el 50% de generación– provocó versiones encontradas sobre su origen.

Mientras oficiales de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) decían que había sido una avería, el sindicato que agrupa a celadores, entre otros empleados, afirmaba que la razón fue que las líneas se sobrecargaron con una cantidad de corriente mayor a la que soportan.

El director de transmisión y distribución de la AEE, José Sepúlveda Aponte, explicó que hubo una avería cerca de las 10:30 a.m. cuando la máquina 7 de la central de San Juan “se apagó por problemas con una válvula de presión”. “Son válvulas que pueden fallar, como toda pieza mecánica. Con esa pérdida de esa máquina, la generación en el lado norte disminuyó y la generación del lado sur se vio obligada a suplir esa pérdida. Como todos sabemos, el sistema, ahora mismo, se encuentra conectado a una sola red de 230,000 voltios. Obviamente, las capacidades en esas líneas aumentaron”, explicó el ingeniero.

“La línea 50,100 –entre Barceloneta y Manatí–, ese tramo, al aplicarle mayor cantidad de corriente, pues la línea se elongó, se estiró”, continuó.

Esto provocó que la línea 50,100 tocara un árbol y se apagara o se quedara sin energía como mecanismo de protección. Esta es la misma línea que la semana pasada sufrió una avería con iguales consecuencias. La línea es una de las que aún se mantiene reparando la compañía Whitefish Energy Holdings, cuyo contrato debe terminar el 30 de noviembre en medio de múltiples investigaciones y cuestionamientos del Congreso y agencias federales.

“Se apagó el área metropolitana”, dijo Sepúlveda Aponte.

Se refiere a los abonados de la AEE –residentes y comerciales e industriales– de Bayamón, San Juan, Manatí, Vega Baja, Vega Alta, Caguas, San Lorenzo, Gurabo y Trujillo Alto.

¿Cuándo se restablece el servicio?, preguntó El Nuevo Día.

“Estamos trabajando en eso. Tiempo exacto, no le puedo decir porque eso depende de cómo vayan entrando las subestaciones y eso requiere un proceso”, respondió ayer.

Sostuvo que la línea no fue sobrecargada sino que “aumentó la energía que discurría alrededor de ella”.

Sin embargo, el presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Ángel Figueroa Jaramillo, discrepó de ese argumento.

“Esta línea –a las 10:39 a.m.– se detectó un amperaje de 700. Estas líneas están construidas para aguantar hasta 435 amperes. Eso pudo hacer que la línea se haya estirado por el calor que desplaza y al estirarse tocar un elemento externo. Eso hizo que abriera interruptores. Pudo haber afectado los aisladores”, explicó.

“Por lo tanto, sí hubo un problema en la línea. El decir que la central San Juan fue la que apagó todo... hubiera abierto los interruptores de la línea de central San Juan”, agregó.

De este modo, urgió a la dirección de la AEE a que les permitan a los miembros de la Utier trabajar en la reparación de la central Palo Seco, en Toa Baja, “para estabilizar el sistema en el área metropolitana”.

Dijo que de tener las unidades uno y tres de la central, al menos, el apagón sería menor.

En octubre pasado, el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico emitió un informe en el que estimó que las reparaciones necesarias para poner en función la central de Palo Seco podían demorar 21 días, y no de cuatro a seis meses como suponía el gobierno.

Días después de este informe, la AEE contrató por $4.7 millones a General Electric para que hiciera la reparación. Figueroa Jaramillo denunció que la empresa subcontrató a la compañía J R Electric.

“¿Por qué no lo hacemos nosotros? Le sale más barato al país. Sabemos hacer el trabajo y ya estuviera la planta en línea. Si la central Palo Seco estuviera prendida, la capacidad de generación y de demanda se suple desde el área metropolitana”, insistió Figueroa Jaramillo.

“Es muy interesante que hoy (ayer) que se anuncia que se llegó al 50% (en generación) ocurra que una línea como esta esté tan cargada”, apuntó el líder sindical.

El gobernador Ricardo Rosselló estableció “metas agresivas” para el restablecimiento de la luz. Al 15 de noviembre (ayer) debía haber 50 por ciento de abonados con luz, ya para diciembre, la cifra debe ser un 95 por ciento. Las metas del gobernador distan de las anunciadas por el director de Operaciones de Contingencia del USACE, Ray Alexander. Este afirmó en Washington que tienen como meta restablecer el 75% de la capacidad energética de la red eléctrica de Puerto Rico para finales de enero.

Aunque el gobernador habló de cantidad de abonados, el pasado 14 de octubre, cuando fijó las metas, el gobierno todavía ofrecía los porcentajes de recuperación a base de la generación de energía.

Figueroa Jaramillo dijo que no duda de que el gobierno utilice la crisis para “imponer propuestas” que, en otro momento, se analizarían de manera más sosegada y sin presiones.

“Yo escuché gente decir ‘a mí no me importa Whitefish, después que pongan la luz. No importa que le paguen $500 la hora’, sin saber las consecuencias que tienen esas acciones. Ellos (el gobierno) están profundizando la crisis”, dijo y recordó que el gobierno cree en la privatización de la generación.

Brigadas municipales

El presidente de la Asociación de Alcaldes, Rolando Ortiz, propuso ayer que se faculte a los municipios para contratar brigadas que puedan redoblar esfuerzos en las tareas de distribución.

“De esa forma, (se pueden) adelantar los trabajos para energizar a toda la isla con mayor agilidad, sin comprometer la eficiencia, antes de que termine el año 2017”, precisó.

Precisamente, el alcalde de San Sebastián, Javier Jiménez, ya recurrió a esa opción, cansado de esperar por la AEE. Dijo que su pueblo tiene 16 barrios sin energía eléctrica y nueve con energía eléctrica parcial.

“Creé dos brigaditas municipales para reparar averías eléctricas porque, hasta el día de hoy (ayer), están básicamente paralizadas las reparaciones en San Sebastián”, dijo.

Esas brigadas, compuestas por empleados municipales que saben de electricidad, ya han puesto luz en 150 casas de diferentes sectores de San Sebastián, los llamados bolsillos, comentó el alcalde.

Jiménez indicó que él les provee los materiales y el equipo a las brigadas municipales, iniciativa de la que dio conocimiento al gobernador. Dijo que Rosselló se comprometió en enviar a San Sebastián brigadas de Florida y Nueva York. Pero que en el ínterin, él decidió actuar.

“No podemos permitir quedarnos de brazos cruzados. Lo peor es no ver brigadas en las comunidades y eso crea un poco de ansiedad”, aseveró.

Indicó que discutió con el director de la AEE la necesidad de tener más postes. Entretanto, dijo que una opción a la que echa mano es usar los postes que tienen disponibles los desarrolladores.

Fuente: elnuevdia.com

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