La agenda de la sesión extraordinaria que comienza hoy incluye un proyecto de ley que establecería un impuesto de 25 centavos por libra sobre la importación y la manufactura de aluminio, así como un cargo de 5% del valor a las puertas, ventanas y marcos del mismo material cuando llegan al puerto.
El Proyecto del Senado 1683, una medida de administración, crearía la “Ley para Incentivar la Recolección de Chatarra de Extrusiones de Aluminio” e intenta promover el reciclaje de este material. Crearía, a su vez, un fondo para la recolección y el manejo de aluminio, que se nutriría del nuevo impuesto que se fijaría.
La medida ha generado dudas y preocupación entre miembros de la industria del aluminio, economistas y hasta el designado secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Cidre.
“Nos oponemos a este cargo, y le pediría, respetuosamente, a la Cámara y el Senado que pospongan su aprobación hasta que la nueva administración entre en funciones y pueda ampliar la discusión de este importante asunto”, sostuvo Cidre. Agregó que su norte en el DDEC es “reducir los gastos de hacer negocios en Puerto Rico”.
“No tiene sentido meterle un impuesto masivo a las importaciones para estimular una industria que solamente van a recoger un 10% del aluminio que ya se recoge”, agregó.
El proyecto establece que “ningún importador, fabricante, vendedor o distribuidor de perfiles de aluminio cobrará a los clientes aumentos de precio de perfiles de aluminio resultantes del cargo de disposición”.
“Quién va a fiscalizar eso”, cuestionó el economista Gustavo Vélez. “Ese impuesto va a encarecer la producción de puertas y ventanas y productos derivados del aluminio”, enfatizó.
Mientras, Eugene Scott, abogado de Air Master Group, y María Lizardi, presidenta de la Asociación de Centros de Reciclaje de Metales de Puerto Rico, dijeron, por separado, que las premisas de la medida, en su exposición de motivos, son “equivocadas”.
El proyecto menciona que “no menos de tres millones de libras de aluminio terminan en nuestros vertederos anualmente”.
“Este proyecto está partiendo de una premisa equivocada que es que aquí no se recicla el aluminio o que no se recicla lo suficiente. El metal tiene un valor en el mercado, más el aluminio. Lo poco que llega al vertedero es tan mínimo como menos de 1%”, sostuvo Lizardi.
FUENTE: elnuevodia.com