Los cambios del plan de salud gubernamental a causa de la crisis fiscal que atraviesa el país podrían provocar el cierre de más farmacias de la comunidad, estimó Enrique Garay, presidente de la empresa de software farmacéutico RX30, durante la asamblea de la Asociación de Farmacias de la Comunidad.
Este proyectó que podrían cerrar 200 farmacias en los próximos cinco años. Ante esta realidad, durante su presentación en el evento, ofreció a los asociados alternativas para enfrentar los cambios y no tener que cerrar ante los cambios en reembolsos y la sustitución de 61 medicamentos anunciada por la Administración de Seguros de Salud de Puerto Rico (ASES).
El experto mostró ejemplos de farmacéuticas que ya han perdido hasta un 11 % de sus ganancias en solo un mes. Según expuso, las pérdidas anuales para este tipo de farmacias podría ser desde el 11 % hasta un 78 %, según los ingresos que generen. También aseguró que “los salarios de los farmacéuticos tienen que bajar con el modelo que estamos enfrentando”.
Pueblos pobres, los más afectados
“Ahora tienen que llevar sus farmacias al centavo”, aconsejó Garay, a la vez que expuso que los dueños de dichas farmacias deberán crear un balance entre las recetas que procesan de la reforma y de planes privados, además de crear un balance entre recetas de medicamentos genéricos y de marca.
El también auditor recomendó enfocarse en los medicamentos de marca y manejar mejor su inventario.
Piden a ASES ser parte de las conversaciones
La presidenta saliente de la Asociación de Farmacias de la Comunidad, Idalia Bonilla, expuso que el nuevo modelo de reembolso (que aumentó la reducción de 11 % a un 14 %) “les da la estocada final” a las farmacias.
Bonilla explicó que con los cambios se trastoca toda la cadena de distribución de medicamentos, a la vez que denunció que ASES no ha hecho parte a la asociación en el asunto.
“Vamos a estar perdiendo en cada transacción”, acotó Bonilla. La presidenta en su último día de funciones agregó que la organización se encuentra en el proceso de recolectar datos que evidencien cómo las farmacias de la comunidad se afectan para llevarla a ASES.
Mientras, la presidenta entrante de la Asociación, Vicmaris González Rivera, también denunció lo oneroso del proceso de reclamaciones en ASES, en el que le cobran 30 centavos por cada llamada de reclamación. González puso de ejemplo que, si el valor de la receta es tres dólares, pierden sus ganancias en las gestiones.
FUENTE: metro.pr