Puerto Rico 01 agosto 2018

Renuncia Rivera Guerra a la Cámara

El ahora exrepresentante comienza un nuevo trabajo como maestro en un colegio de Aguadilla

José Luis Rivera Guerra renunció a su escaño en la Cámara y dijo que lo hizo para irse a trabajar como maestro en un colegio de Aguadilla. No pretende, según dijo, aspirar a ningún puesto electivo en 2020.

Parado junto a su esposa, Yanira Ruiz y sus tres hijos, el ahora exrepresentante afirmó que su renuncia no respondía a ninguna investigación en su contra ni a que estuviera molesto porque el gobernador Ricardo Rosselló Nevares no vaya a firmar la medida para perdonar las multas de AutoExpreso.

Insistió en que su única razón para renunciar como representante de Aguadilla y Moca es porque ahora dará clases de biología, química y física en el Liceo Aguadillano. Su trabajo de maestro, dijo, comienza a partir de hoy.

“Muchas veces los políticos se van cuando están en baja. Esa es la realidad. Pero en este momento me voy bien, me voy tranquilo. Es mi mejor momento para poder irme. Mis asuntos están bien, al día”, afirmó.

“Este es el momento de irme a hacer otras tareas”, abundó.

Rivera Guerra es el tercer representante que renuncia a su escaño durante este cuatrienio luego de Ricardo Llerandi, ahora subsecretario de la Gobernación y Samuel Pagán.

La trayectoria política de Rivera Guerra – quien estaba en su tercer término como representante – ha estado marcada por varias controversias. La más reciente fue en 2017 cuando, durante una protesta en el Capitolio, lo grabaron propinando un codazo a uno de los manifestantes.

En sus años en el Capitolio, fue detenido por la Policía por supuestamente chocar otro carro y huir de la escena; fue atropellado mientras corría bicicleta, fue acusado de robarse la luz con una conexión ilegal y se declaró culpable de residir en una vivienda donde construyó una piscina sin permiso de uso.

“Las controversias, si las sumamos, son 10 minutos versus 14 años que he estado sirviendo. Los beneficios a los ciudadanos han sido muchos”, afirmó.

Se convertirá en maestro

Fue al hablar de estas controversias durante la conferencia de prensa de ayer que Rivera Guerra comenzó a llorar. “Me decía un profesor, catedrático en Mayagüez, Andrés Calderón, que yo era mejor maestro que político”, dijo.

Su esposa pidió entonces que no hubiera “especulaciones” sobre las razones de su esposo para dejar un escaño por el cual recibe un sueldo de $73 mil anuales.

“Se deben estar preguntando cómo va a dejar ese salario y los beneficios de un puesto. Pero lo está dejando sin pensar en el aspecto económico porque para nosotros como familia eso no es lo más importante”, afirmó. “Esa decisión fue una que tomamos en familia y no fue fácil; no crean que fue algo fácil”.

En su carta de renuncia, Rivera Guerra asegura que su salida sería efectiva ayer y de manera “inmediata e irrevocable”.

“Es un momento en el que consideraciones familiares y ocupar un puesto político chocan entre sí”, reza la carta.

Rivera Guerra dijo, además, que no endosará a nadie para ocupar su escaño y dijo que el contrato que firmará para su nuevo trabajo de maestro le impide realizar gestiones político partidistas.

Piden que lo reconsidere

Al trascender la noticia de su renuncia, el senador Luis Daniel Muñiz solicitó a Rivera Guerra que reconsidere su decisión y lo exhorto a seguir trabajando por el pueblo que lo eligió en las pasadas elecciones.

“He tratado de comunicarme con el amigo José Luis para expresarle mi deseo de que continúe como legislador para seguir trabajando en equipo por nuestro constituyentes. Él ha sido una voz fuerte incluso contra nuestra administración en el tema del alegado cobro ilegal del peaje y multas de AutoExpreso”, expuso Muñiz en declaraciones escritas.

Aseguró que no sabe cuáles fueron las razones personales que motivan a su amigo a tomar esta decisión. “Me reafirmo en que debe considerar desistir de su intención”, insistió.

Muñiz es residente de Moca, uno de los municipios que representó Rivera Guerra hasta ayer.

En cambio, el presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez aceptó el pedido de renuncia del representante y se mostró agradecido por su labor en legislación sobre la seguridad en las carreteras y los procesos del sistema de AutoExpreso.

“Tanto este servidor, así como todos los miembros de la delegación del Partido Nuevo Progresista en la Cámara de Representantes le desea al compañero Rivera Guerra lo mejor de los éxitos en esta nueva etapa de su vida”, expresó.

José Luis Rivera Guerra renunció a su escaño en la Cámara y dijo que lo hizo para irse a trabajar como maestro en un colegio de Aguadilla. No pretende, según dijo, aspirar a ningún puesto electivo en 2020.

Parado junto a su esposa, Yanira Ruiz y sus tres hijos, el ahora exrepresentante afirmó que su renuncia no respondía a ninguna investigación en su contra ni a que estuviera molesto porque el gobernador Ricardo Rosselló Nevares no vaya a firmar la medida para perdonar las multas de AutoExpreso.

Insistió en que su única razón para renunciar como representante de Aguadilla y Moca es porque ahora dará clases de biología, química y física en el Liceo Aguadillano. Su trabajo de maestro, dijo, comienza a partir de hoy.

“Muchas veces los políticos se van cuando están en baja. Esa es la realidad. Pero en este momento me voy bien, me voy tranquilo. Es mi mejor momento para poder irme. Mis asuntos están bien, al día”, afirmó.

“Este es el momento de irme a hacer otras tareas”, abundó.

Rivera Guerra es el tercer representante que renuncia a su escaño durante este cuatrienio luego de Ricardo Llerandi, ahora subsecretario de la Gobernación y Samuel Pagán.

La trayectoria política de Rivera Guerra – quien estaba en su tercer término como representante – ha estado marcada por varias controversias. La más reciente fue en 2017 cuando, durante una protesta en el Capitolio, lo grabaron propinando un codazo a uno de los manifestantes.

En sus años en el Capitolio, fue detenido por la Policía por supuestamente chocar otro carro y huir de la escena; fue atropellado mientras corría bicicleta, fue acusado de robarse la luz con una conexión ilegal y se declaró culpable de residir en una vivienda donde construyó una piscina sin permiso de uso.

“Las controversias, si las sumamos, son 10 minutos versus 14 años que he estado sirviendo. Los beneficios a los ciudadanos han sido muchos”, afirmó.

Se convertirá en maestro

Fue al hablar de estas controversias durante la conferencia de prensa de ayer que Rivera Guerra comenzó a llorar. “Me decía un profesor, catedrático en Mayagüez, Andrés Calderón, que yo era mejor maestro que político”, dijo.

Su esposa pidió entonces que no hubiera “especulaciones” sobre las razones de su esposo para dejar un escaño por el cual recibe un sueldo de $73 mil anuales.

“Se deben estar preguntando cómo va a dejar ese salario y los beneficios de un puesto. Pero lo está dejando sin pensar en el aspecto económico porque para nosotros como familia eso no es lo más importante”, afirmó. “Esa decisión fue una que tomamos en familia y no fue fácil; no crean que fue algo fácil”.

En su carta de renuncia, Rivera Guerra asegura que su salida sería efectiva ayer y de manera “inmediata e irrevocable”.

“Es un momento en el que consideraciones familiares y ocupar un puesto político chocan entre sí”, reza la carta.

Rivera Guerra dijo, además, que no endosará a nadie para ocupar su escaño y dijo que el contrato que firmará para su nuevo trabajo de maestro le impide realizar gestiones político partidistas.

Piden que lo reconsidere

Al trascender la noticia de su renuncia, el senador Luis Daniel Muñiz solicitó a Rivera Guerra que reconsidere su decisión y lo exhorto a seguir trabajando por el pueblo que lo eligió en las pasadas elecciones.

“He tratado de comunicarme con el amigo José Luis para expresarle mi deseo de que continúe como legislador para seguir trabajando en equipo por nuestro constituyentes. Él ha sido una voz fuerte incluso contra nuestra administración en el tema del alegado cobro ilegal del peaje y multas de AutoExpreso”, expuso Muñiz en declaraciones escritas.

Aseguró que no sabe cuáles fueron las razones personales que motivan a su amigo a tomar esta decisión. “Me reafirmo en que debe considerar desistir de su intención”, insistió.

Muñiz es residente de Moca, uno de los municipios que representó Rivera Guerra hasta ayer.

En cambio, el presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez aceptó el pedido de renuncia del representante y se mostró agradecido por su labor en legislación sobre la seguridad en las carreteras y los procesos del sistema de AutoExpreso.

“Tanto este servidor, así como todos los miembros de la delegación del Partido Nuevo Progresista en la Cámara de Representantes le desea al compañero Rivera Guerra lo mejor de los éxitos en esta nueva etapa de su vida”, expresó.

Fuente: elvocero.com

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