Puerto Rico 31 julio 2018

Urgen recursos para Educación a una semana del inicio de clases

Miembros de comunidades escolares impactadas por el cierre de planteles narran la incertidumbre que viven a días para que empiecen las clases

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Morovis - Sin que apareciera previamente en ninguna de las notificaciones oficiales del Departamento de Educación, la escuela elemental Jacinto López Martínez de Dorado salió a mediados de junio de las listas de los planteles que serían cerrados este verano. La sustituyó en la lista la escuela elemental Luis Muñoz Rivera, del barrio Mameyal, cuyos estudiantes y maestros no entienden qué pasó.

A 40 minutos de distancia, en el barrio Cuchillas de Morovis, el director escolar de la escuela elemental Esperanza González, Harold Padilla, se prepara para que la matrícula del plantel se duplique el próximo semestre escolar luego que el Tribunal Supremo decidiera que tres escuelas en ese municipio debían cerrar, tal y como ordenó Educación.

“Yo terminé en mayo con 173 estudiantes. La otra escuela tiene unos 150 estudiantes. Ya tengo confirmados 260 estudiantes, y siguen llegando”, expresó Padilla, quien estimó que necesitará, al menos, cuatro maestros adicionales para atender a toda su población estudiantil.

Hasta la semana pasada, ninguno había sido nombrado oficialmente, pero docentes del plantel Carlos Alverio Pimentel -que cerró- fueron informados que serían reubicados en la Esperanza González, señaló Padilla.

A una semana para el inicio de un nuevo año escolar, la incertidumbre es patente en múltiples escuelas públicas del país, en las cuales reina la preocupación por la cantidad de estudiantes que atenderán o por cuántos maestros tendrán a partir de agosto.

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La secretaria de Educación, Julia Keleher, informó ayer que ya 20,000 maestros regulares han sido reubicados, de los cuales solo 550 han reportado “dificultades” con los cambios. Mientras, solo faltan 18,000 estudiantes, de un total de 305,000, por confirmar a qué escuela asistirán cuando inicien las clases el 13 de agosto, añadió la funcionaria.

Dudas y confusión

En un campamento frente a la escuela Muñoz Rivera, de Dorado, un puñado de padres, maestros y miembros de la comunidad se mantienen en vilo, en un reclamo en contra del cierre del plantel.

La noticia de la clausura la recibieron el 22 de junio de forma verbal, luego que dos funcionarias llegaran a reunirse con la directora escolar.

“Jamás, los papás fuimos partícipes de nada”, expresó Vanessa Santana, madre de dos estudiantes que cursarán el segundo y el tercer grado.

Padres y maestros consideran que el cierre se ordenó de forma improvisada. En momentos en que El Nuevo Día estaba en el campamento frente a la escuela, un camión rotulado con el logo de Educación se detuvo, y su chofer preguntó si la escuela estaba abierta. Cuando le informaron que no, el hombre dijo que llevaba alimentos para dejarlos en el comedor escolar.

La decisión de mantener abierta la Jacinto López Martínez se tomó luego de una visita, a finales del semestre, de la secretaria de Educación, junto al alcalde de Dorado, Carlos López, indicó la directora del plantel, Lois Santiago.

“Ha habido un movimiento loco (de estudiantes). La mayoría aparece (matriculada) en la Jacinto López Martínez, pero hay niños de primer grado que no sabemos cómo aparecen en la Escuela Libre de Música. Un estudiante apareció en la Luisa Valderrama, que está a una hora de distancia”, sostuvo la maestra de Educación Especial y presidenta del Consejo Escolar de la Muñoz Rivera, Johanna Morales.

Además, varios padres narraron que una menor matriculada en el programa de Educación Especial, que fue ubicada en la Luis Muñoz Rivera por recomendación de una especialista, ahora no aparece matriculada en ningún plantel. Morales, quien habría sido su maestra el próximo año escolar, indicó que su madre hace las gestiones para identificar otra escuela que cumpla con los criterios que necesita la menor.

“Necesitamos algún tipo de explicación. Esto ha sido un proceso atropellado. Llevo 29 años en el sistema, lo que me queda es un año, y ahora no sé para dónde voy”, sostuvo la maestra de nivel elemental Maribel Claudio.

En el recorrido por escuelas receptoras realizado por este diario, los directores de las escuelas Jacinto López Martínez y Esperanza González confirmaron que, a poco más de una semana para el inicio del semestre, desconocían el número de maestros que serían reubicados en sus escuelas y los salones que tendrían disponibles para estos.

Por ejemplo, Santiago indicó que su plantel necesita que se habiliten dos salones que han estado en desuso, así como los baños. Mientras, Padilla solicitó que se arregle el techo del salón de kínder, se añada un baño a un salón que ahora albergará un grupo de Educación Especial y que se reponga el techo de la cancha.

“No sabemos cuándo van a comenzar los trabajos”, sostuvo Padilla.

A la espera

Keleher sostuvo ayer que la agencia busca alternativas para atender los reclamos de los 550 maestros que han reportado “dificultades” con las reubicaciones.

“Algunos de esos problemas es porque no participaron en los procesos, que no entraron (al Portal del Empleado), no aceptaron el puesto que se le asignó, no fueron cuando fueron citados a la región educativa...”, expresó.

Ante esto, la secretaria indicó que se dará espacio para que los educadores reporten a través del Portal del Empleado los problemas que han tenido.

Keleher aseguró que el reclutamiento de maestros transitorios ya comenzó. Datos divulgados por la secretaria detallan que se necesitan unos 5,800 maestros por contrato en las escuelas, aunque se le solicitó a la Oficina de Gerencia y Presupuesto que autorizara la contratación de 7,000.

“Es posible que haya vacantes (cuando inicie el semestre)”, indicó. “Pero necesitamos trabajar en equipo porque, si tengo una vacante y tú (maestro) estás certificado, yo necesito que me cubras un espacio donde el niño no tiene a nadie”, añadió.

Fuente: elnuevodia.com

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