El régimen intenta transmitir a los inversionistas extranjeros en Cuba lo que el hoy no parece tener: tranquilidad.
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SUSCRIBITEEl régimen intenta transmitir a los inversionistas extranjeros en Cuba lo que el hoy no parece tener: tranquilidad.
Sobre todo después de que Estados Unidos le apretara aún más las clavijas, con la apertura a las demandas en cortes federales contra 200 empresas cubanas que controlan propiedades confiscadas en la isla.
En una declaración de su cancillería, que califica de acto hostil e irresponsable la decisión de Washington de autorizar demandas contra empresas cubanas como parte de una aplicación parcial del título 3 de la ley Helms-Burton, La Habana también le dijo a sus socios económicos y a compañías extranjeras que operan en la isla que tenían todas las garantías para su inversión y proyectos conjuntos.
En su mensaje a los inversionistas extranjeros y socios comerciales, La Habana también los intentó calmar con la frase de que tenían como respaldo las leyes cubanas, el derecho internacional y las leyes de sus propios países, un argumento que para inversionistas extranjeros parece insuficiente teniendo en cuenta las tradicionales barreras que ha impuesto el régimen al capital foráneo.
FUENTE: Rolando Nápoles / Americateve.com
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