Luego de que la producción de crudo de ese país sufrió en los últimos dos años un retroceso histórico hasta niveles propios de mediados del siglo XX, en los últimos meses se ha registrado un repunte que la llevó en noviembre pasado hasta unos 824.000 barriles, casi el doble de los 434.000 extraídos en el mismo mes de 2020.
En una entrevista trasmitida por la televisión estatal venezolana el pasado 1 de enero, el mandatario Nicolás Maduro presumió de que el país había logrado volver a producir un millón de barriles diarios.
«Este año llegamos a un millón, la meta el próximo año es llegar a dos millones», afirmó.
En 1998, antes de la llegada al poder de Hugo Chávez, Venezuela producía unos 3.120.000 barriles diarios de crudo, de acuerdo con cifras de la OPEP.
«Lo que ha venido ocurriendo es que Venezuela está importando diluyentes de Irán -nafta, condensados, crudos livianos- que están siendo mezclados con el crudo extrapesado venezolano de la Faja del Orinoco para así aumentar la producción», comenta José Toro Hardy, economista petrolero que fue miembro de la junta directiva de la estatal venezolana PDVSA.
FUENTE: El Nacional