A través de su cuenta en Facebook, expresó que su madre, Selida Velásquez, de 60 años; su padre, Jesús Naranjo, de 65; su hija, Ashley Sophia, de ocho; y su sobrino, Herwin Naranjo, de 13; fueron detenidos por la policía de Trinidad y Tobago cuando estaban tratando de salir de ese país para regresar a Venezuela.
“Ojo, saliendo. Y los policías los llevaron a la estación de San Fernando. Luego, los devolvieron al puerto de Chatain, donde los agarraron y les dijeron que serían deportados a Venezuela”, manifestó en la red social.
Y agregó: “Resulta y acontece que el bote lo enviaron sin gasolina, a las 12 del mediodía y a esta hora no sabemos nada de nuestros familiares. Entre ellos, están otros pasajeros: Rosa López, Robert Piña y Jairo Hernández. Y aproximadamente 15 pasajeros más”.
Naranjo más tarde grabó un video que fue publicado por el periodista Francisco Marín, en el que afirma que sus padres “fueron disparados” por la Guardia Costera y que “gracias a Dios no fueron heridos”.
“Durante el ejercicio, la policía recibió información de que varios inmigrantes ilegales desembarcaron de una embarcación en Mahawal Beach, School Road, Santa Flora; y abordaron vehículos alrededor de las 12:30 horas de hoy (lunes). Los agentes interceptaron dichos vehículos a lo largo de SS Erin Road en las cercanías del NP Quikshoppe. Se realizó un registro y se detuvo a 25 inmigrantes ilegales”, agregó el cuerpo policial en un comunicado difundido a través de Facebook.
Entre tanto, activistas de derechos humanos y miembros del movimiento estudiantil venezolano protestaron este martes 15 de diciembre a las afueras de la embajada de Trinidad y Tobago, en Caracas, por la muerte de al menos 21 venezolanos del naufragio de Güiria, en el estado Sucre.
Los activistas se disponían a entregar un documento donde rechazan el trato cruel e inhumano contra los migrantes venezolanos, además de exigir el respeto de sus derechos. Sin embargo, cuando apareció un agregado de la embajada, los manifestantes fueron ignorados.
FUENTE: America teve