Herrera, de 48 años, abandonó la víspera bajo fuerte resguardo policial el centro de salud donde se encontraba hospitalizado desde el pasado sábado luego que sus médicos le notificaron que estaba en buenas condiciones y le dieron de alta, indicó el viernes Miguel Millán, médico del equipo venezolano Gigantes de Guayana, donde el ex jugador es director técnico.
Millán dijo al diario local El Universal que Herrera logró salir de la clínica antes de lo previsto gracias a su buen estado físico, y precisó que el ex jugador pasará por un proceso de recuperación de hasta tres meses debido a las lesiones que sufrió por el disparo de la arma de fuego.
Herrera fue herido el 20 de diciembre por dos delincuentes que le dispararon cuando presuntamente intentaban robarle algunas pertenencias. Una bala le atravesó el brazo y se le alojó en la región intercostal izquierda.
La Fiscalía General dijo en un comunicado que las autoridades detuvieron en la Isla de Margarita a un hombre identificado como Ricardo Marcano, de 26 años, por su presunta vinculación con el ataque a Herrera.
Venezuela es uno de los países más violentos de la región, con una tasa de homicidios que según registros oficiales está en 39 por cada 100.000 habitantes, pero que de acuerdo con cálculos de la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia cerró el año pasado en 79 por cada 100.000.
FUENTE: Associated Press


