Expertos en migración revelaron que el 75% de los migrantes que conformaban esta marcha, eran venezolanos, es decir unos 11 mil criollos que protestaron para que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), les otorgaran visas humanitarias y así poder circular por México por un mes, sin que las autoridades los detengan. Estas caravanas hasta 2021 estuvieron encabezadas por haitianos, nicaragüenses, hondureños, guatemaltecos, cubanos y colombianos. Hoy son los venezolanos en extrema pobreza las que las lideran, porque siguen huyendo desesperadamente de la situación política, económica y social del país.
Según Google Maps, desde el estado de Chiapas, donde han arrancado estas marchas hasta el norte de México en la frontera con Texas, EE.UU, hay 1,296.51 kilómetros de distancia.
Alexander Campos, experto en migración y director del Centro de Investigaciones Populares, sostiene que ninguna de estas marchas ha cumplido su objetivo de llegar a la Frontera Sur, porque las personas que van caminando tendrían que tardar más de seis meses. En la última viajaban más de cinco mil familias que incluyen a miles de niños y ancianos.
“Estas caravanas se hacen para llamar la atención. Cuando iniciaron era para penetrar los puntos más difíciles de México, porque antes las caravanas no empezaban en ese país, normalmente empezaban en el Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador). Estas marchas se dan porque AMLO hace represar en Tapachula a los migrantes prometiéndoles visas humanitarias para que puedan circular“, indicó Campos.
La ciudad de Tapachula en pandemia colapsó. En la actualidad se encuentra represados en el lugar 50 mil migrantes, aunque Campo revela que el gobierno de México se niega a levantar una data oficial. “AMLO deja en mano de autoridades locales el manejo de los migrantes, pero desde hace tiempo se desbordó su capacidad de atención. En esa zona se mantienen personas cansadas de esperar, los que podían conseguir algún dinero se hospedaban en hoteles de la zona, pero México llegó a aplicar redadas sin orden de allanamiento. Unos tres mil están en los albergues de ACNUR, y decenas en iglesias católicas. Buena parte de esos migrantes también están en estado de indigencia, durmiendo en plazas y la calles“, explicó.