Un avión espía de Estados Unidos, identificado como un P-3 AEW&C Orion con matrícula N149CS, volvió a sobrevolar este miércoles el límite marítimo venezolano en el mar Caribe. La aeronave, especializada en vigilancia y alerta temprana, voló a una altitud de apenas 425 pies sobre el nivel del mar, según datos confirmados por el portal FlightRadar24.
El vuelo partió desde el aeropuerto de Hato, en Willemstad, Curazao, base habitual para operaciones de patrullaje en el Caribe. El aparato recorrió la costa norte de Venezuela en un trayecto paralelo a aguas territoriales venezolanas, sin ingresar al espacio aéreo del país, pero lo suficientemente cerca como para causar tensión diplomática.
Este tipo de aeronave, usada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE.UU., ha sido adaptada para detectar embarcaciones rápidas, vuelos ilícitos y, especialmente, los llamados “narcosubmarinos” de tercera generación. Se trata de una de las ocho aeronaves modificadas por EE.UU. para operaciones contra el narcotráfico y el crimen transnacional.
La actividad aérea ocurre pocos días después de que el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, denunciara públicamente la presencia de otro avión espía estadounidense, un RC-135, que habría sobrevolado cerca de La Orchila, al norte de Venezuela. Sin embargo, esta incursión no fue confirmada por radares civiles ni por las plataformas de rastreo de vuelos.