Desde hace varios años, Cuba despliega todo un engranaje propagandístico para disfrazar con un cariz solidario el verdadero objetivo de esas brigadas, con el fin de que reciban el Premio Nobel de la Paz, cuando en realidad, se trata de un lucrativo negocio por el que el régimen recibe millones de dólares.
“El comité del Premio Nobel no debe ceder ante una masiva campaña de propaganda de la dictadura cubana para blanquear su imagen en el exterior y seguir explotando a miles de sus propios ciudadanos. Hacerlo degradaría gravemente el valor del Premio Nobel de la Paz”, dijo HRF en Twitter.
El monto en metálico que recibe el ganador de un Nobel iría igualmente a los bolsillos de la alta jerarquía del régimen, la misma que explota a los médicos que envía al exterior en condiciones de esclavitud moderna.
La entidad defensora de los derechos humanos explicó que “los participantes en las misiones médicas cubanas de fama mundial son objeto de una miríada de abusos que violan las normas internacionales del trabajo y los derechos humanos”.
FUENTE: redacción de www.americateve.com