EE.UU. explora quién podría integrar una eventual transición política en Cuba, según Axios
La administración del presidente Donald Trump no solo está ejecutando una de las campañas de presión económica más intensas contra el régimen cubano en décadas, sino que también comenzó a explorar quiénes podrían formar parte de una eventual transición política en la isla, según reveló este viernes Axios.
El reportaje asegura que Washington intenta identificar y cultivar contactos dentro de las estructuras cubanas con el objetivo de construir una posible coalición reformista, mientras aumenta simultáneamente las sanciones económicas y la presión diplomática sobre La Habana.
Uno de los nombres que aparece en esas conversaciones es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “Raulito” o “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro.
Rubio ha mantenido conversaciones con el nieto de Raúl Castro
Según Axios, el secretario de Estado Marco Rubio ha mantenido conversaciones relacionadas con un cambio en la gobernanza de Cuba con Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
El reporte, sin embargo, no sostiene que Washington haya elegido a Rodríguez Castro como futuro dirigente cubano ni que exista un gobierno de transición definido.
Washington busca otras figuras dentro del sistema cubano
La estrategia estadounidense iría más allá de los contactos con el nieto de Raúl Castro.
De acuerdo con Axios, funcionarios estadounidenses están intentando cultivar relaciones con otros integrantes del aparato cubano para determinar si sería posible construir una coalición favorable a reformas.
La tarea, reconocen fuentes de la administración, resulta especialmente complicada debido al hermetismo y la desconfianza existentes dentro de las estructuras de poder de La Habana.
La exploración supone un paso significativo: Washington estaría analizando no solamente cómo aumentar la presión sobre el régimen, sino también qué actores podrían desempeñar un papel si se produjera una transformación política en Cuba.
Rubio advierte al régimen cubano: “No hay válvulas de escape”
La búsqueda de posibles interlocutores ocurre mientras Marco Rubio encabeza una campaña destinada a cerrar las alternativas económicas utilizadas por La Habana para aliviar el impacto de las sanciones.
Según Axios, desde el comienzo de la ofensiva la administración Trump ha adoptado alrededor de dos docenas de acciones contra Cuba.
Entre ellas figuran sanciones contra 40 entidades, medidas económicas o migratorias contra al menos 38 personas y presiones internacionales sobre el programa de exportación de profesionales médicos cubanos.
Rubio aseguró que Washington pretende demostrar al régimen que no podrá simplemente esperar un cambio de política estadounidense.
“Cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar escapar de la soga, simplemente se lo cerramos”, afirmó el secretario de Estado.
La estrategia, según explicó, continuará durante el resto del mandato de Trump.
La pérdida del apoyo venezolano cambió el escenario para La Habana
Axios identifica como uno de los principales puntos de inflexión la pérdida del respaldo energético que Cuba recibía de Venezuela.
El suministro venezolano llegó a alcanzar aproximadamente 100.000 barriles diarios, proporcionando durante años una fuente estratégica de energía y recursos para la economía cubana.
Rubio considera que el nuevo escenario ha dejado a La Habana en una posición excepcionalmente vulnerable.
Según el secretario de Estado, por primera vez el régimen enfrenta simultáneamente la ausencia de un gran patrocinador externo y una administración estadounidense que ha colocado a Cuba entre sus máximas prioridades.
Empresas estadounidenses comienzan a ocupar espacios abandonados por compañías extranjeras
La creciente presión de Washington también está provocando cambios inesperados en las relaciones comerciales.
Axios señala que algunas empresas extranjeras han reducido sus operaciones en Cuba por temor a las sanciones estadounidenses, mientras compañías de Estados Unidos, particularmente distribuidoras de combustible, han comenzado a ocupar parte de ese espacio.
Durante los primeros seis meses de 2026, las exportaciones estadounidenses de combustible hacia Cuba alcanzaron aproximadamente 96 millones de dólares, según datos citados por el medio.
El presidente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council, John Kavulich, calificó la actual estrategia de Trump y Rubio como una de las campañas de sanciones más efectivas que ha observado contra Cuba desde la creación de su organización en 1994.
Rubio califica las reformas económicas cubanas de “falsas”
La reciente aprobación de 176 medidas económicas por parte de la Asamblea Nacional cubana tampoco ha convencido a Washington.
Las reformas amplían determinadas actividades privadas y flexibilizan algunas restricciones económicas, pero Rubio considera que La Habana intenta ganar tiempo y desarrollar nuevas vías para reducir el impacto de las sanciones.
Para la administración Trump, la apertura económica solo será significativa si viene acompañada de transformaciones políticas más profundas.
La CIA también habría reforzado su atención sobre Cuba
El reporte de Axios aparece después de revelaciones periodísticas sobre una supuesta fuerza de tarea de la CIA dedicada específicamente a Cuba.
Un alto funcionario de la administración citado por Axios restó dramatismo a esa información y aseguró que el mensaje fundamental consiste en dejar claro al régimen cubano que Washington mantiene una vigilancia estrecha sobre sus movimientos.
La combinación de inteligencia, sanciones, presión diplomática y búsqueda de posibles interlocutores internos muestra una estrategia estadounidense que va mucho más allá de las tradicionales restricciones económicas.
Rubio anticipa un “futuro diferente” para Cuba
Pese a la intensidad de la campaña, el secretario de Estado aseguró que Washington no pretende actuar precipitadamente y destacó la importancia de mantener la presión durante un periodo prolongado.
Rubio cerró su conversación con Axios expresando confianza en que, cuando termine la actual administración, Cuba habrá entrado como mínimo en una trayectoria política distinta.
La gran incógnita es quiénes podrían protagonizar esa transición y qué papel desempeñarían figuras procedentes del propio aparato de poder cubano.
Por ahora, Axios señala que Washington continúa intentando identificar esos actores mientras aumenta simultáneamente la presión económica y política sobre La Habana.