Tienen que usar las aplicaciones de pago electrónico bajo el control de ese régimen, sino, sufrirían el cierre de sus actividades en momentos en que aumentan las duras críticas de los cubanos al nuevo corralito financiero a empresas estatales y negocios privados en la isla.
Betsy Velázquez, ministra de Comercio Interior de Cuba, dijo que había que garantizar en seis meses que todos los establecimientos comerciales permitan el uso de las plataformas de pago electrónico controladas por el régimen, como Transfermóvil, Enzona y Banca Remota, pero que si al término de ese plazo aún incumplían con esa orden, le suspenderán las operaciones a estos.
Mientras, al mismo tiempo, autoridades bancarias no se esconden para reconocer lo que los cubanos saben de sobra: que el nuevo cerco al efectivo, como el tope hasta cinco mil pesos a los pagos físicos por empresas estatales y negocios privados, beneficia al propio régimen, que no tiene salida a esta crisis ni dinero para imprimir más pesos que hoy tanto escasean.
En medio de la profunda escasez de efectivo sin una real salida oficial, el régimen comenzó a imponer su política de cero efectivo para pagos de servicios como electricidad, gasolina y agua.