El director general de Asuntos Consulares y Cubanos Residentes en el Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), Ernesto Soberón, fue enfáticamente directo, al decir que en objetivo de la reunión, primera en los últimos 19 años, será captar más dólares de la diáspora.
A las remesas que envían los emigrados para que sus familiares en Cuba no mueran de hambre, el régimen quiere que sumen inversiones en el país.
“Estarán en agenda los vínculos de Cuba y sus connacionales en el exterior y las perspectivas de esa relación; los temas migratorios; la cultura y la identidad —cada uno con sus peculiaridades—, el desarrollo económico y las inversiones, con énfasis en las oportunidades para la participación de cubanos en los procesos socioeconómicos que tienen lugar en el país”, dijo Soberón al periódico oficialista Juventud Rebelde.
“Después de 19 años de no haber hecho un evento de este tipo, también se actualizará a los asistentes sobre todo lo realizado en Cuba en términos de desarrollo económico y las transformaciones efectuadas, las cuales son las que abren las posibilidades para su participación en nuestra economía”, añadió el funcionario.
Por supuesto que no faltará la oportunidad de pedirle a los asistentes que hagan de activistas contra el embargo estadounidense a la isla, a pesar de que el vecino del Norte es hoy el sexto país con mayor comercio con La Habana, de acuerdo con el Anuario Estadístico de Cuba del año 2022, elaborado por la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
Según ese documento, Estados Unidos exportó a Cuba durante el año anterior productos por un valor de 391,296,000 dólares, la mayor cifra en seis años.
“Otra meta que tenemos es buscar formas de contribuir todos a proyectar una imagen objetiva de Cuba, con sus luces y sus sombras”, dijo Soberón, quien adelantó que se estudia la eliminación de la figura jurídica del “emigrado”, aunque ello dependerá de la contribución de esos ciudadanos cubanos al desarrollo del país.
“Podríamos aseverar que irá desapareciendo la figura del emigrado, ya que una persona sale de Cuba por 24 meses por la moratoria, pero mantiene todos sus derechos dentro del país, y ese número va creciendo paulatinamente. Hay otro grupo de emigrados que tienen la posibilidad de solicitar la residencia en territorio nacional si lo desean”, dijo Soberón, sin hacer alusión al número de cubanos a los que el régimen les viola el derecho de entrar a su país.
“En el futuro, por el mismo desarrollo del vínculo estrecho, esa figura va desapareciendo y eso habrá que preverlo en próximos momentos y ver cómo es la contribución de los cubanos en el exterior en beneficio del desarrollo del país”, agregó el funcionario.