Cuba amaneció este viernes con las peores cifras reportadas durante toda la pandemia: 6,422 nuevos casos de COVID-19 y 28 fallecidos a causa de la enfermedad, un pico extremo en la curva ascendente que ha llevado a la isla a una crisis sanitaria sin precedentes.
Al cierre del jueves, el panorama epidemiológico del país es "muy desfavorable, extremadamente negativo", lamentó en su conferencia de prensa diaria el Dr. Francisco Durán, jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).
Según las cifras oficiales, permanecían ingresados en hospitales y centros de aislamiento 49,251 pacientes: 16,891 sospechosos de contagio, 8,030 en vigilancia y el récord diario de 24,330 activos confirmados.
Con los hospitales desbordados y escasos recursos para atender a los pacientes, Matanzas enfrenta una "situación epidemiológica extremadamente compleja", señaló el Dr. Durán. En la jornada, la provincia reportó 3,559 nuevos contagios, más de la mitad de los diagnosticados en todo el país.
Mientras, los números apuntan a otra realidad. En La Habana, donde arrancó la llamada intervención sanitaria, se diagnosticaron 524 nuevos casos. Le siguen Santiago de Cuba, con 366; Guantánamo, con 322; Villa Clara, con 218; Holguín, con 212; Ciego de Ávila, con 199; Camagüey, con 168; Ceinfuegos, con 166; Sancti Spíritus, con 160; Pinar del Río, con 146; Las Tunas, con 112, y Mayabeque, con 104, entre los territorios más afectados.
Solo en los últimos 15 días, el país ha informado de 50,070 contagios. Julio apunta a ser el peor mes de toda la pandemia.
Las cifras de nuevos positivos en edades pediátricas, con 1,047 en el día, también se ha incrementado de forma preocupante, dijo el Dr. Durán.
Ya se acumulan 224,798 contagios y 1,451 fallecidos desde marzo de 2020, fecha en que el gobierno cubano inició la contabilización de la incidencia del nuevo coronavirus en la isla, para un 4.12 % de positividad.
FUENTE: martinoticias.com