El régimen de Cuba promulgó este martes un nuevo decreto ley que penaliza el uso de las redes sociales para compartir “noticias falsas”, llamados a la insurrección popular o críticas al sistema que puedan tener “impacto en el prestigio del país”.
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SUSCRIBITEEl régimen de Cuba promulgó este martes un nuevo decreto ley que penaliza el uso de las redes sociales para compartir “noticias falsas”, llamados a la insurrección popular o críticas al sistema que puedan tener “impacto en el prestigio del país”.
Se comprende como difusión dañina “la difusión a través de las infraestructuras, plataformas o servicios de telecomunicaciones /TIC, de contenidos que atentan contra los preceptos constitucionales, sociales y económicos del estado, incite a movilizaciones u otros actos que alteren el orden público; difundan mensajes que hacen apología a la violencia, accidentes de cualquier tipo que afecten la intimidad y dignidad de las personas”, asegura la ley.
La legislación también tipifica lo que el régimen llama “ciberterrorismo”, el uso de las redes sociales y el internet para “subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas y de masas, las estructuras económicas y sociales del estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”.
Los jóvenes dentro de Cuba han comenzado una campaña con la etiqueta #NoAlDecreto35 para expresar su rechazo al decreto.
El ingeniero Norges Rodríguez, fundador de Yucabyte, aseguró que se trata de "una estrategia del régimen para controlar las redes sociales" y legalizar "métodos de censura".
La nueva ley busca controlar y amordazar aún más a la población cubana, que ya se enfrentaba al Decreto Ley 370, que imponía multas de hasta 2,500 pesos ($100) a quienes publicaban contenidos en sus redes sociales que atentaran contra el “interés social”, “la moral” y “las buenas costumbres”.
La ley llega en un momento crítico para Cuba, sumida en su más profunda crisis económica desde el fin de la Unión Soviética. La isla se vio estremecida por protestas sin precedentes en más de 40 ciudades, cuando miles de cubanos salieron a las calles pidiendo el fin de la dictadura, elecciones libres y democracia.
Tras las protestas del 11 de julio el régimen desató una cacería de los manifestantes y mantiene encarcelados a más de 600, de acuerdo con varias ONGs. Estados Unidos ha reaccionado a las protestas con sanciones a algunos altos oficiales del Ministerio del Interior y una condena verbal del Departamento de Estado.
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