Las represalias contra todo aquel que se exprese en redes contra el sistema vigente en Cuba continúan.
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Este martes, una resolución firmada por el ministro de Salud, José Ángel Portal Miranda, dispone "la inhabilitación del ejercicio de [su] profesión" al doctor Alexander Jesús Figueredo Izaguirre. "Siguen las arbitrariedades y la denigración" solo porque "quiero un cambio y ver una Cuba libre", denunció el médico.
En la notificación, las autoridades sanitarias argumentan que el médico es "responsable de difundir criterios y opiniones que menoscaban el prestigio y principios del sistema de salud y sus profesionales, exponiendo irregularidades a su modo de ver, en el sistema de la salud, las que no fue capaz de canalizar primeramente por los niveles correspondientes en aras de una oportuna solución". Esta forma de ventilación de "carencias", afirman las autoridades, provocaron un "daño moral al sector".
Y se agrega que este tipo de conductas además de representar "violaciones graves de la disciplina del trabajo", son considerados "contrarios a los principios ideológicos" y están establecidos en el artículo 25 del Reglamento Disciplinario Interno.
Figueredo ve su inhabilitación como "una estrategia más para sacar del paso a los disidentes y obligar a que se vayan del país"
Al daño moral al que nuevamente se hace referencia en la notificación por presuntamente "manipular" la información, el sanitario con 15 años de profesión responde: "Ahí están las evidencias, pueden venir a los hospitales que se caen a pedazos".
Señala que la verdadera causa que provoca el desabastecimiento en centros de trabajo es la "negligencia" de la dirección nacional de Sud y que "en vez de comprar ambulancias se compran carros de turismo y que en vez de arreglar hospitales hacen hoteles. Esa es la verdadera causa, no un bloqueo".
Figueredo ve su inhabilitación como "una estrategia más para sacar del paso a los disidentes y obligar a que se vayan del país". A la vez, reconoce tener "miedo" porque "me van a meter preso, me van a meter 30 años por las costillas simplemente por querer un cambio". El acoso es tal, que está pensando en el exilio. "Hay que irse ahora para no llorar, porque es una impotencia que tengo dentro".
Recuerda Figueredo que otros médicos, como Manuel Guerra, también han sido violentados por querer una mejor Cuba. Este doctor, que forma parte del equipo de coordinadores de la Plataforma Archipiélago, fue expulsado el pasado 20 de octubre de su centro de trabajo por motivos ideológicos.
Guerra fue uno de los médicos que respondió al primer ministro Manuel Marrero cuando en agosto pasado acusó al personal de Salud de realizar una labor deficiente, lo que supuestamente provocaba constantes quejas de los pacientes. "Marrero, ¡cuánta indignación! ¡Cómo va a culparnos a los médicos de sus barrabasadas!", escribió.
Figueredo también hizo referencia al médico originario de Holguín Alexander Raúl Pupo Casas, despedido por exponer su opinión sobre la situación política en la Isla. Por este motivo las autoridades del hospital Ernesto Guevara en Las Tunas lo sacaron de su servicio para "reubicación" a finales de septiembre pasado. Al especialista le impidieron continuar su postgrado en Neurocirugía.
FUENTE: 14ymedio.com
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