El famoso boxeador estadounidense retirado, Floyd Joy Mayweather Jr., está siendo el centro de atención al promocionar el exclusivo hotel The One Gallery en Cayo Santa María, propiedad de Gaviota, la empresa hotelera vinculada al conglomerado militar GAESA, ubicado en el cayo Santamaría de Villa Clara, Cuba.
Este destino, paradisíaco y de playa, ha sido sede de eventos controvertidos, como el polémico Music Fest Playa Santa María en agosto de 2023, y ahora se prepara para albergar el primer festival LGBTI en la isla, un hito significativo en un país donde la comunidad LGBTQ+ ha enfrentado discriminación y persecución históricas.
Lessner Gómez, director del Buró de Turismo de Cuba en Toronto, Canadá, compartió un video en su cuenta de Facebook que muestra a Mayweather disfrutando de su tiempo en Cayo Santa María.
En las imágenes, el campeón de boxeo aparece relajado fumando un tabaco en la playa, bailando y jugando golf. Gómez elogió la experiencia del boxeador en el Hotel The One Gallery, destacándolo como un "excelente escenario #Cuba".
En diciembre de 2023, se informó que el doble medallista olímpico cubano Mario Kindelán intentó vender su medalla de oro de Atenas 2004 a un antiguo rival por 5.000 dólares. Kindelán nunca tuvo la oportunidad de participar en el boxeo profesional debido a la prohibición del deporte rentado en Cuba impuesta por Fidel Castro en 1962.
La historia se repite con Roniel Iglesias, otro doble campeón olímpico cubano, quien vendió sus medallas de oro de Londres 2012 y Tokio 2020 en subastas por un total de 83.188 dólares.
A pesar de pelear como profesional, los boxeadores cubanos siguen bajo el control del gobierno cubano, firmando contratos a través de la estatal Federación Cubana de Boxeo (FCB) y recibiendo el 80% de sus ingresos, con la obligación de regresar a la isla después de sus combates.
Durante su estancia en Cuba, Mayweather ha sido visto en compañía de figuras como la cantante oficialista Haila María Mompié y el empresario cubano Boris Arencibia, radicado en Miami.
Arencibia, organizador del controversial Music Fest Playa Santa María, fue detenido por el FBI enfrentando 18 cargos, incluyendo presunto "uso fraudulento de programas federales de beneficios" y "conspiración para cometer lavado de dinero", según informes obtenidos por América Tevé.