El Centro Latinoamericano para la No Violencia (CELANV) designó a Miguel Díaz-Canel como el "mandatario más violento de Latinoamérica" por llamar a usar la violencia contra sus compatriotas que salieron a manifestarse el 11J en decenas de ciudades de Cuba.
Al dar a conocer su informe anual, correspondiente a 2021, el segundo de su tipo realizado por la organización regional, la CELANV señaló que la convocatoria del gobernante cubano, realizada a través de la televisión nacional, califica como un "llamado a una guerra civil de facto" por "arengar a sus partidarios a reprimir violentamente a los manifestantes".
El informe recordó que la frase textual de Díaz-Canel fue "la orden de combate está dada, los revolucionarios a la calle".
Si bien este ha tratado posteriormente de matizar esa frase y de justificarse, la violencia que se produjo ese día y los siguientes no solamente fue a manos de civiles, sino también de militares y tropas antimotines, que utilizaron armas de fuego contra manifestantes desarmados.
El informe resaltó además "el incremento del uso del arte y el humor como vehículo de la protesta no violenta en la región, ejemplificado en la canción Patria y Vida en Cuba, y los performances de activistas en México y Guatemala, por citar dos ejemplos".
Según el informe, "América Latina registró en 2021 un incremento del uso de la acción no violenta para conducir conflictos políticos y sociales en la región. Con independencia de la disparidad de resultados obtenidos en la ejecución de las mismas, la voluntad de apegarse a métodos no violentos continúa siendo tendencia en el
subcontinente".
No obstante, subrayó el estudio, resulta preocupante "la reiterada tendencia por parte de los gobiernos de la región a reprimir las protestas esencialmente no violentas con el uso de fuerza letal (munición viva) o semi letal (balas de goma, gases lacrimógenos)".
El CELANV es una ONG dedicada a contrarrestar la cultura de violencia política en Latinoamérica mediante la promoción de la no violencia como el principal vehículo para conducir conflictos. Ello, a partir de tres principios que resumen en la frase "protestar es un derecho, reprimir es un crimen, vandalizar es un delito".
FUENTE: diariodecuba.com