Más imágenes publicadas en redes sociales continúan revelando al mundo las grandes inundaciones y severos daños provocados por el huracán Oscar, especialmente en San Antonio del Sur y en Imías, en Guantánamo, que dejó siete cubanos muertos y donde, según vecinos de la zona, aún se estarían buscando posibles desaparecidos por este fenómeno meteorológico que azotó por más de 24 horas la parte nororiental de la isla.
Tres días después de que el huracán Oscar saliera de la isla, pobladores de los municipios guantanameros de San Antonio del Sur e Imías enfrentan ahora la cruda realidad de su nueva vida: casas desaparecidas y derrumbadas, muchos de sus bienes perdidos o dañados, zonas aún inundadas, incomunicadas y sin energía eléctrica.
Y lo peor, sin muchas esperanzas de recuperarse totalmente en un país sumido en una profunda crisis.
El designado gobernante Miguel Díaz-Canel prometió que no quedarían desamparados, justo cuando es viral en redes sociales el testimonio de dos vecinos de la zona que le dicen en su propia cara que llevan días sin comer y que el gobierno local los abandonó con 29 niños en medio del huracán.
Este triste panorama ocurre en momentos en que el régimen, aunque logró sincronizar su vetusta e ineficiente red eléctrica nacional, muchos de los cubanos que ahora reciben servicio, sufren apagones de 12 horas como los previos al colapso de sistema eléctrico en la isla.
En medio de esta crisis energética en Cuba, presidente de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que el apoyo de su país en estos momentos sería técnico a través de la Comisión Federal de Electricidad, pero que se analizaba también si era necesario enviarle combustible a la isla.