Según reporta Diario de Cuba, El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) cubano reportó que dos niños recién nacidos murieron y otros dos están en estado crítico tras recibir un antibiótico inyectable en la sala de Neonatología del Hospital General Docente Agostinho Neto, de Guantánamo.
Como en otras ocasiones, la nota oficial sobre el suceso, ocurrido el 7 de abril pasado, se refiere al hecho como "un evento (...) asociado al uso de un medicamento", sin precisar las circunstancias en que ello se produjo.
"Después de administrar el tratamiento con un bulbo de Ampicillín a seis pacientes, cuatro presentaron eventos de inestabilidad hemodinámica, que los llevó a la ventilación mecánica. Dos de ellos fallecieron, por lo que transmitimos las más sentidas condolencias a los familiares. Los dos restantes pacientes se encuentran críticos estables", precisa la nota.
El MINSAP anunció la creación de una comisión nacional "que actualmente investiga las causas y adopta las medidas correspondientes".
En esa ocasión, otros niños también resultaron afectados, aunque las autoridades se encargaron de subrayar la seguridad de las vacunas que aplican en la Isla y de achacar lo ocurrido a un error humano.
La madre de Domínguez Caballero ha reclamado desde entonces justicia y una explicación de parte de las autoridades. El MINSAP aseguró en su nota que los resultados de la "investigación fueron informados a familiares de los tres niños afectados".
Sin embargo, Yaima Caballero, madre de la niña fallecida, y su esposo, denunciaron en noviembre de 2020 desde México, que tuvieron que abandonar Cuba tras recibir amenazas de las autoridades por denunciar esos hechos.
Después de varios meses, la Fiscalía cubana pidió 12 años de prisión para la enfermera que aplicó la vacuna que causó la muerte de Paloma, según afirmó en redes sociales su madre, Yaima Caballero.
Caballero ha exigido justicia a través de las redes sociales e inició en Twitter la campaña #justiciaParaPaloma, que fue secundada por muchos internautas.
FUENTE: diariodecuba.com