El castrismo no solamente raciona los productos que vende a través de la cartilla mensualmente sino que también ha extendido la práctica a lo que antes se vendía libremente, como el pollo y el aceite.
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SUSCRIBITEEl castrismo no solamente raciona los productos que vende a través de la cartilla mensualmente sino que también ha extendido la práctica a lo que antes se vendía libremente, como el pollo y el aceite.
“La oferta no cubre la demanda. Dos veces a la semana se traen cuarenta o cincuenta paquetes de pollo para una población de 3,000 personas”, dijo un vecino en Guantánamo a la prensa oficial.
Durante décadas el régimen cubano ha mantenido una cartilla de racionamiento a través de la cual se vendía un mínimo de productos a todas las familias. Paralelamente cadenas de tiendas vendían otros productos sin racionamiento entre ellos el pollo y el aceite. Pero eso parece ser cosa del pasado.
“El abastecimiento fundamentalmente del pollo se ha comportado de manera irregular a partir de los abastecimientos que tengan las cadenas de supermercados TRD y Cimex”, explicó un funcionario a la prensa estatal.
La estructura del reparto de los productos que se tienen que pagar sin subsidio alguno sigue un complejo esquema de racionamiento elaborado a partir de décadas de experiencia.
“El pollo se hace por descomposición de núcleos”, explicó una funcionaria.
El sistema de abastecimiento fue diseñado por el gobierno. Si la familia tiene menos de tres personas sólo pueden comprar un paquete. Para familias de cuatro y cinco miembros sólo venden dos paquetes de pollo y de seis a ocho miembros cuatro paquetes.
Mientras tanto el régimen se niega a darle acceso a compañías internacionales y a cubanos con recursos para que inviertan libremente en la isla.
El régimen busca mantener el control a toda costa del comercio porque eso genera los dólares que luego utilizan para la represión.
Mario J. Pentón
FUENTE: Mario J. Pentón
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