Ahora no habrá, por el momento, un aumento de los precios del transporte, después de que el régimen se apareció a última hora con que un supuesto ciberataque, desde el extranjero, le impidió la dramática elevación de los combustibles que anunció a partir de este 1 de febrero.
En su sorpresivo anuncio de que aplazaba el aumento de precios de los combustibles, que llevó a paralizar igual el alza de los del transporte, el régimen dijo en su tradicional metalenguaje oficialista que informará oportunamente cuándo las condiciones estén creadas para estos incrementos.
Analistas creen se trata de un frenazo, sobre todo, por lo impopular de la medida y su posible efecto dominó en un incremento de precios de alimentos, productos básicos y otros servicios ya caros en Cuba.
Los aplazamientos consecutivos de dos de las más impopulares medidas del paquetazo económico impuesto a los cubanos este 2024 se dan justo en medio de una escasez de los combustibles y un profundo deterioro del transporte público en la isla, cuyo servicio estatal ya ni sus propias autoridades pueden prometer con certeza cuándo y cuánto podría mejorar.