Se ha descubierto que Rocha intentó adquirir reclamaciones de propiedades expropiadas en Cuba, una acción que podría beneficiar al régimen cubano y complicar aún más las relaciones entre ambos países.
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SUSCRIBITESe ha descubierto que Rocha intentó adquirir reclamaciones de propiedades expropiadas en Cuba, una acción que podría beneficiar al régimen cubano y complicar aún más las relaciones entre ambos países.
A pesar de su apariencia como partidario de la derecha política, con respaldo a Donald Trump y una supuesta labor para derrocar al castrismo, Rocha llevaba a cabo una operación secreta. Recorría extensamente todo el país en busca de propiedades expropiadas por Fidel Castro, con la intención de adquirirlas y transferirlas a una empresa offshore.
Este plan, de tener éxito, habría invalidado el embargo y los reclamos certificados, elementos cruciales en las tensas relaciones bilaterales.
En colaboración con Timothy Ashby, abogado y ex subsecretario adjunto de Comercio para el Hemisferio Occidental, Rocha aprovechó su experiencia gubernamental para adquirir reclamaciones de propiedades confiscadas por el régimen cubano.
El éxito de este plan habría significado un paso hacia la normalización de las relaciones entre ambos países.
Actualmente, ciudadanos y empresas estadounidenses mantienen 5,913 reclamaciones certificadas por propiedades confiscadas en Cuba, valuadas en aproximadamente $8.7 mil millones.
Aunque en la administración de Obama se intentó un acuerdo, las conversaciones fueron rechazadas por el gobierno cubano.
Para Enrique García, ex oficial de inteligencia, este caso ilustra las múltiples actividades que puede llevar a cabo un agente encubierto y destaca el potencial daño que Cuba puede infligir a Estados Unidos en este contexto.
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