El programa fue impopular entre el principal sindicato de médicos de Kenia, en parte porque los médicos cubanos recibían más del doble del salario medio de sus colegas kenianos. Los críticos argumentaron que el dinero estaría mejor invertido en la infraestructura médica de Kenia y en sus propios médicos.
El ministro de Salud, Nakumicha Wafula, anunció el fin del acuerdo con Cuba en una reunión con trabajadores del sector salud en la capital, Nairobi, y fue recibido con aplausos y gritos de “¡sí, sí!”. Wafula dijo que el ministerio se aseguraría de que los trabajadores sanitarios del país estén “bien atendidos”.
En virtud del acuerdo firmado en 2017, 50 kenianos fueron enviados a Cuba para recibir capacitación especializada, mientras que 100 cubanos fueron enviados a hospitales a nivel de condado en Kenia para ayudar a mejorar los servicios.
La medida fue duramente criticada en su momento por los legisladores y el Sindicato de Médicos, Farmacéuticos y Dentistas de Kenia, que dijeron que era un desperdicio de recursos cuando el país estaba luchando con miles de médicos y especialistas desempleados.
Los médicos y enfermeros de Kenia a menudo se han declarado en huelga exigiendo mejores salarios y condiciones de trabajo.
FUENTE: Associated Press