En sus declaraciones a Alexander Otaola, la Irela Bravo confesó que esta decisión ha sido difícil, particularmente por la situación de su madre, de 94 años, quien la instó a tomar esa determinación. Relata cómo su madre le animó a cambiar el rumbo de su vida, sugiriéndole que aproveche lo que queda por vivir.
Haciendo énfasis en su orgullo, Bravo mencionó que no siente ataduras materiales con Cuba, ya que nadie le proporcionó nada y todo lo que ha logrado en la isla ha sido producto de su esfuerzo.
Recuerda épocas difíciles durante el Período Especial, donde vivió sin hogar en el portal y la sala de su casa en Santos Suárez, en el municipio Diez de Octubre.
A pesar de su sacrificio y esfuerzo en Cuba, explica que su determinación de quedarse en Miami se basa en la necesidad de asegurar que su familia no carezca de nada. Señala que está allí por una cuestión de supervivencia, destacando la importancia de la esperanza en la vida de las personas.
Actualmente, la actriz se embarcará en el programa humorístico "La Habana en Hialeah", retomando su popular personaje de "Chachita" del reconocido show de televisión cubano "Vivir del Cuento". En este nuevo proyecto, compartirá escenario nuevamente con Omar Franco, quien interpretaba a "Ruperto", su eterno enamorado en el programa cubano.