La sequía en Guantánamo ha disparado el mercado ilegal del agua. Los residentes en la provincia están llegando a pagar entre 300 y 500 pesos cubanos por la reventa del contenido de un camión cisterna, un negocio muy lucrativo para los conductores de las llamadas "pipas" que las autoridades han denunciado tras una reunión en la que analizaron las medidas a tomar para enfrentar la situación.
Inés María Chapman, integrante del Consejo de Estado y presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), catalogó de oportunista la actitud de esos conductores y llamó a combatir a través de la denuncia a quienes se "aprovechan" para obtener dividendos materiales de la situación que ha provocado la sequía.
Chapman agregó que varias comunidades de la región están recibiendo el suministro de agua apenas cada 25 días.
Por su parte el delegado local del INRH, Alfredo Correa, informó sobre la escasez de lluvias y el descenso alarmante del agua embalsada, que se encuentra hoy en solo 134 millones de metros cúbicos de los 347,5 posibles, un 39 % de la capacidad de almacenaje con la que cuenta la provincia.
La situación ha obligado a rehabilitar el bombeo del río Bano, bastante deprimido desde hace años y con un alto nivel de contaminación. También se han debido construir nuevas estaciones de bombeo, una de ellas a punto de quedar lista en el canal Camarones, próxima al central Argeo Martínez.
La apertura de pozos en las montañas y la batalla contra los salideros y las ilegalidades también se encuentran entre las medidas promovidas por las autoridades de la provincia.
FUENTE: 14ymedio.com




