Céspedes, quien juega en LIDOM con las Águilas Cibaeñas, se lastimó una de sus rodillas cuando intentaba alcanzar la tercera base en partido ante los Toros del Este y tuvo que ser ayudado para salir del terreno, porque no podía sostenerse por sí mismo.
Esta es la segunda vez que el cubano se lesiona en la actual campaña invernal dominicana, en su intento por regresar al béisbol, tras casi tres años de pausa.
En esta ocasión, las cosas parecen más graves y podrían marcar el fin de su participación en la temporada quisqueyana.
Céspedes tiene un largo historial de lesiones que acortaron su carrera en Grandes Ligas, donde jugó para los Atléticos de Oakland, los Medias Rojas de Boston, los Tigres de Detroit y los Mets de Nueva York.
No jugó ni en el 2021, ni en el 2022, y cuando parecía que ya estaba retirado, reapareció este año en LIDOM, donde en 18 juegos promedia para un anémico average de .118, con cuatro jonrones y 14 ponches en 64 turnos.
A pesar de sus 36 años y un largo historial de mala salud, la Federación Cubana de Béisbol (FCB) lo llamó a filas para el WBC, en un hecho inédito en las últimas seis décadas.
Tan mal anda la pelota en la Mayor de Las Antillas, que la FCB, brazo deportivo de la dictadura, ha tenido que tragar en seco su arrogancia y apelar a aquellos a quienes una vez llamó traidores, para intentar al menos no quedar eliminados en la primera ronda del torneo.
Hasta el momento ha logrado reclutar a cuatro peloteros actuales de MLB, Luis Robert y Yoan Moncada, de los Medias Blancas de Chicago, Yoan López, de los Mets, y Andy Ibáñez, de Detroit, así como el pitcher zurdo Roenis Elías, ex jugador de las Mayores y que ahora se desempeña junto a Céspedes en las Águilas Cibaeñas.
También dieron el sí a la FCB Elián Leyva, Josuán Hernández y Onelki García, quienes juegan en la Liga Mexicana del Pacífico, junto a Lázaro Armenteros, perteneciente a las Ligas Menores de la organización de los Atléticos de Oakland.
Sin embargo, las principales estrellas de la isla que se desempeñan en las Mayores se mantienen renuentes a jugar para la FCB, que ha llamado traidores, desertores y otros calificativos ofensivos, a quienes han decidido labrarse un camino por sí solos y en libertad.