Desconsolada aún, Yaíma Caballero rompió el silencio, tras un año de la muerte de su pequeña Paloma, para denunciar que hasta hoy, nadie ha pagado por lo que considera un crimen.
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SUSCRIBITEDesconsolada aún, Yaíma Caballero rompió el silencio, tras un año de la muerte de su pequeña Paloma, para denunciar que hasta hoy, nadie ha pagado por lo que considera un crimen.
El 7 de octubre de 2019, Yaíma llevo a su hija al hospital infantil Marfán, en el Vedado, para ponerle una vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola, pero esto provocó una reacción en la pequeña que le costó la vida.
Yaíma vuelve a exigir un año después que se haga justicia.
Aunque una enfermera fue señalada como la culpable de manipular erróneamente la vacuna, aún no se ha celebrado un juicio y Yaíma cree que podría haber otros involucrados.
Yaíma cuenta que le costó mucho quedar embarazada de Paloma y compró a muchos médicos para lograr su tratamiento de fertilidad.
Yaíma Caballero, junto a su esposo, el padre de Paloma, salió de Cuba tras la tragedia, a causa de amenazas que recibían de la Seguridad del Estado por haber denunciado el caso, al que el gobernante designado Miguel Díaz Canel sólo se refirió en un mensaje de Twitter lamentando que era una pena que se hubiera politizado.
FUENTE: Yossie Galindo / americateve.com
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