En unas declaraciones que diera la madre del joven preso político al portal de noticias Cubanet, esta denunció las agresiones físicas extremas y las condiciones precarias a las que han sometido a su hijo y a otros que junto con él también salieron a las calles el 11 de julio del 2021.
De acuerdo con el testimonio de su madre, en uno de los traslados de Boza a la prisión de Ivanov, el joven se encontró con un túnel de soldados de Tropas Especiales (Boinas Negras) que apaleaban a los detenidos a medida que caminaban al pasar entre ellos.
Estas torturas de los “boinas negras” se mantuvieron por alrededor de una semana, a cualquier hora del día o la madrugada, hasta que terminaron causándole una partidura de brazo a uno de los jóvenes detenidos por manifestarse.
Los padres y familiares de los manifestantes no tuvieron comunicación con los jóvenes durante estos eventos, a no ser por una conversación de un minuto que era monitoreada por los represores.
Antes de su condena, Boza trabajaba como estibador en el molino Turcios Lima en su municipio de residencia en Regla y vivía junto a su madre y su hermana. Tras la condena, su familia atraviesa momentos difíciles económicamente pues el joven estibador era el sostén familiar que llevaba el pan a la mesa.
Carlos Martínez | americateve.com