La Habana - La cadena internacional Minor Hotels decidió cesar sus operaciones en Cuba, cerrando dos de sus establecimientos en La Habana — NH Capri y NH Collection Victoria— en un contexto marcado por la caída del turismo, la crisis energética y niveles de ocupación hotelera por debajo del 20%.
La salida del inversionista tailandés, uno de los mayores operadores hoteleros del mundo con más de 560 propiedades, se suma a un deterioro prolongado del sector turístico cubano, históricamente una de las principales fuentes de divisas del país. Ambos hoteles, ubicados en El Vedado, contaban con 200 habitaciones (NH Capri) y 31 habitaciones (NH Collection Victoria), respectivamente.
Ocupación crítica y turismo en mínimos
Fuentes del sector señalan que una operación hotelera sostenible requiere tasas de ocupación de entre 70% y 75%. En Cuba, sin embargo, la demanda se ha erosionado año tras año. En 2025, la isla registró 1,8 millones de visitantes internacionales, el peor resultado desde 2022 y muy por debajo de los 4,7 millones de 2018.
El retroceso afectó a los principales mercados emisores: Canadá (–12,4%), Rusia (–29%, con 131.882 visitantes), así como Estados Unidos, México, Argentina, España y Francia. Solo Argentina y Colombia mostraron avances modestos.
Un mapa hotelero en tensión
Cuba cuenta con unos 300 hoteles y más de 80.000 habitaciones, de las cuales el 75% corresponde a categorías 4 y 5 estrellas, según datos oficiales (MINTUR/ONEI, 2024). En la isla operan 18 cadenas extranjeras bajo 69 contratos, con España liderando la gestión de habitaciones premium (cerca del 60%).
Entre los principales operadores destacan Meliá (34 hoteles) y Iberostar (18), además de Valentín, Barceló, Roc, Sirenis y Blau. España fue pionera en los años noventa, tras la apertura posterior al colapso de la URSS.
La salida de Minor Hotels subraya la fragilidad del modelo turístico cubano y plantea interrogantes sobre la viabilidad de nuevas inversiones si no se estabilizan la energía, la conectividad aérea y la demanda internacional.