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Cuba

Muere en La Habana el periodista oficialista Luis Báez

Báez se sumó desde temprano al carro de la revolución triunfante de 1959 y estrechó relación con Fidel Castro, convirtiéndolo en ídolo y objeto de varios de sus libros.

El periodista cubano Luis Báez Hernández, identificado como una figura al servicio del periodismo oficial y la propaganda gubernamental por más de cinco décadas, falleció en La Habana a los 79 años a causa de un infarto, reportan este lunes loe medios estatales.

Báez se sumó desde temprano al carro de la revolución triunfante de 1959 y estrechó relación con Fidel Castro, convirtiéndolo en ídolo y objeto de varios de sus libros.

Nacido en La Habana en 1936, se inició en el periodismo como cronista deportivo del periódico habanero El Crisol(1954), cuatro años antes de graduarse de la Escuela Profesional de Periodismo "Manuel Márquez Sterling".

Para la fecha del triunfo revolucionario -según confesó en entrevista por sus 75 años- sus sueños eran ganar mucho dinero y tener un Cadillac cola de pato, pero Fidel Castro "lo salvó" de esas aspiraciones materiales, incorporándose de lleno a los avatares periodísticos y las batallas ideológicas de turno.

En abril de 1961, fungió como corresponsal de guerra durante la invasión de Playa Girón, reportando los acontecimientos para el periódico Revolución y la revista Bohemia. Figuró en las redacciones de los principales medios oficiales, desde los diarios Granma y Juventud Rebelde, la revista Cuba hasta la agencia Prensa Latina.

Báez ha tejido una trayectoria que roza el mito del periodista con don de ubicuidad. No solo participó en las coberturas informativas de la mayoría de los viajes Castro, sino que pudo entrevistar a personalidades como el ex presidente panameño Omar Torrijos, al líder vietnamita Ho Chi Minh y al norcoreano Kim Il Sung, así como al mandatario venezolano Hugo Chávez.

Fue así como emergió como figura para los grandes momentos periodísticos, capaz de llegar a los lugares más recónditos, entrevistar a los personajes más difíciles y escribir de las cosas que a otros no se le permitían, instinto periodístico aparte. Pero obviamente se trataba de un hombre de máxima confiabilidad política del régimen, movido por los hilos del poder y con fuertes nexos en el Ministerio del Interior (MININT).

Castrista confeso

Incluso con luz verde para abordar, en momentos de tabú absoluto, el espinoso tema del Miami cubano y sus personajes conflictivos.

"Soy castrista, de Fidel y Raúl", solía decir para ratificar su voluntad de servicio al régimen en sus últimos años.

Entre sus más de 20 libros se relacionan Guerra secreta de la CIA, Camino de la victoria, A dos manos, Cambiar las reglas del juego, Los que se fueron, Los que se quedaron, Miami, donde el tiempo se detuvo (una conversación con el periodista Luis Ortega) y Secretos de generales, una recopilación de entrevistas con oficiales de alto rango en los mandos militares cubanos.

Más recientemente, Báez escribió, en colaboración con Rosa Miriam Elizalde, el libro Los disidentes (2003), dedicado a desacreditar a la disidencia cubana a raíz de la llamada Primavera Negra.

Alabanzas de Chávez

Con Elizalde realizó también Chávez nuestro (2004), un recorrido por la infancia y momentos significativos del presidente venezolano, y El Encuentro (2005), dedicado a relatar el nacimiento de la amistad y los lazos entre Hugo Chávez y Fidel Castro desde que se conocieron en La Habana, el 13 de diciembre de 1994.

En el 2009 publicó Así es Fidel, libro con 413 anécdotas relacionadas con Fidel Castro. "Sirva este libro para mostrar toda la humildad, sencillez y magnitud de quien es, para mí, faro de la humanidad y ejemplo de revolucionario en los siglos XX y XXI", escribió Báez en la introducción del texto.

Al morir, tenía en preparación un volumen titulado Los padres de un hijo de la patria, que contendrá una larga conversación realizada a los progenitores del Comandante Juan Almeida Bosque en 1980.

En reconocimiento a sus servicios, fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí.

EN SUS PROPIAS PALABRAS

Estas son reflexiones de Luis Báez sobre el periodismo y la censura en ocasión de su aniversario 75 durante una entrevista con Juventud Rebelde:

P: ¿Ha sido difícil mantener la llamada objetividad periodística o verse forzado a violarla, cuando la verdad es, digamos, muy fuerte?

LB: Mi tesis es: todo lo que perjudique a la Revolución, yo no lo hago, no lo publico. Lo que beneficie a la Revolución eso es lo que publico. No creo en que el periodista tiene que ser objetivo e independiente, aquí el periodista tiene que ser revolucionario, porque nosotros estamos a 90 millas de los Estados Unidos y tenemos un bloqueo. Yo sé que muchos jóvenes no piensan así y los respeto, porque los jóvenes de ahora no tienen las preocupaciones de nosotros. Yo creo que los jóvenes periodistas son muy buenos, lo que hay que ayudarlos, guiarlos.

P: Está muy de moda en las jóvenes promesas del periodismo utilizar la palabra censura. ¿En algún momento de su labor periodística se vio limitado o lo limitaron de publicar algo? ¿Existe la palabra censura en su trabajo?

LB: Me he limitado cuando he visto una cosa que puede perjudicar a la Revolución y, por tanto, no la publico. Pero por otro lado no tengo ningún tipo de censura, fíjate que de mis libros todo el mundo se entera después que los publico. No existe la palabra censura en mi trabajo, me censuro yo. Soy consecuente con mi trabajo, nada que pueda herir a Fidel, tú lo verás en mis libros. Yo soy fidelista por encima de todas las cosas, yo soy castrista de Fidel y de Raúl. (...) Hay que ser director de un periódico en Cuba para saber lo que se puede y lo que no se puede hacer. Yo respeto mucho a los compañeros. Se puede trabajar mucho mejor el periodismo. Todo se puede hacer mejor en la vida. Pero sucede que los medios cubanos responden al Partido. La situación internacional es delicada, la situación nacional es complicada. Entonces tú no puedes abrir el banderín, porque tienes a los norteamericanos ahí a 90 millas, si tú le das un chancecito...

P: ¿Cuáles son los principales retos que enfrenta el periodismo actual cubano?

LB: Primero que todo, para ser periodista hay que ser revolucionario. Si tú no eres revolucionario no puedes ser periodista, ese es el principal reto.

FUENTE: Café Fuerte

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