MANAGUA / LA HABANA. — El régimen de Nicaragua eliminó oficialmente el libre visado para ciudadanos cubanos, una decisión que endurece el tránsito migratorio y golpea directamente a una de las principales rutas de escape utilizadas por miles de cubanos en los últimos años.
La medida, anunciada sin explicaciones detalladas, marca un giro drástico en la política migratoria nicaragüense y se produce en medio de una crisis regional de migración masiva, con Cuba atravesando uno de los mayores éxxodos de su historia reciente.
Durante los últimos años, Nicaragua funcionó como puerta de entrada sin visa para cubanos que luego continuaban su recorrido hacia Centroamérica, México y finalmente Estados Unidos.
Silencio oficial y señales políticas
Hasta el momento, las autoridades nicaragüenses no han detallado los requisitos que sustituirán al libre visado, ni han explicado cuántos cubanos quedarán afectados de manera inmediata.
La decisión refuerza la alianza política entre Daniel Ortega y el régimen de Cuba, pero al mismo tiempo traslada el costo humano a la población cubana, atrapada entre la crisis económica, la represión y ahora menos vías legales para emigrar.
Más presión sobre una población en fuga
La eliminación del libre visado llega cuando Cuba enfrenta apagones prolongados, colapso del transporte, escasez de alimentos y falta de combustible, factores que han impulsado a cientos de miles de cubanos a intentar salir del país por cualquier vía posible.
Con Nicaragua fuera del mapa migratorio inmediato, se espera un aumento de rutas más peligrosas, tráfico humano y mayor presión en la frontera sur de Estados Unidos.